Tuesday, March 14, 2017

El rostro en el espejo de Carmen González Huguet


“La casa es una metáfora del país. El Salvador es una casa con fantasmas”, afirma la autora en una entrevista de 2006. “Básicamente la idea es que mientras uno no arregle cuentas con el pasado, vamos a tener que vivir la lección una y otra vez”, añadió.  ¿Qué nos dice esta novela del país?

El rostro en el espejo cuenta la historia de Isabel Osorio, una mujer que llega al país de origen de su madre para recibir una herencia.  "Había recibido una carta, en medio del caos que en ese momento era mi vida, anunciándome que debía recibir una herencia en un remoto país del que sólo sabía que era el origen lejano de mi madre, pero al que no me unía ningún lazo particular, con el agravante de que en aquel momento ese lugar padecía una guerra civil"(10). Isabel descubre que la casa y el jardín que encuentra en estado de abandono están llenos de presencias que interrumpen su trabajo de restauración.  Las presencias que ocupan la casa son almas en pena que han sufrido muertes violentas y llevan en sus cuerpos los cicatrices de la violencia.  Sus cuerpos son como archivos que recuerdan el pasado violento.

Tata, un indígena de avanzada edad le ayuda a Isabel a domesticar la casa y el jardín: "Se presentó un día antes del amanecer, llenó el aire tenso y azul con sus sahumerios perfumados y con el ruido ritual de las calabazas de morro, y aplacó la furia vengadora de las zarzas, que admitieron por primera vez la disciplina tajante del machete"(12).  Tata ha conservado el idioma, la cultura y la memoria indígena.  Según Rafael Lara Martínez en “Mujer y Nación” esta unión entre Isabel y Tata representa un nuevo mestizaje donde se conserva la independencia e integridad de las culturas y se reconoce la multiplicidad cultural.  Esto se contrasta con nociones de hibridismo y transculturación en que cada grupo cultural que entra en contacto pierde algo de su cultura original.  La unión que propone González Huguet es ante todo una alianza provisional por el bien mutuo.

Tata y Isabel llevan a cabo un pacto de reconciliación con las presencias de la casa que para el ciclo de la violencia (Rafael Lara Martínez, "Mujer y Nación" 378).  El pacto representa la paz dentro de un microcosmos nacional.  A pesar de que la novela de Carmen González Huguet se escribe después de la firma del acuerdo de paz que termina la guerra en El Salvador en 1992, la paz social todavía está por hacerse.  La Tía Elena le señala a Isabel: "Has logrado construir un trozo de paz en un país donde ni los muertos podían descansar".  Isabel afirma que es por construir pequeños espacios de paz que se empieza.

Monday, March 6, 2017

Gustavito: un cuento policíaco

El dibujo icónico de Harry Clarke "Los crímenes de la calle Morgue"
*Publicado en Séptimo Sentido LPG 5 de marzo, 2017

Esta semana leímos colectivamente en los medios de comunicación un cuento policial detectivesco de terror al estilo de Los crímenes de la calle Morgue de Edgar Allan Poe (1841).  Para resumir el argumento, la primera versión del caso era que el hipopótamo “Gustavito” había sido agredido con picahielos por desconocidos en las instalaciones del Zoológico Nacional de El Salvador.  

De acuerdo con esta versión, promulgada por la Secretaría de Cultura (Secultura) de la Presidencia, la salud de Gustavito se había complicado en los días después de ser barbáricamente atacado “con objetos contundentes y cortopunzantes por personas desconocidas e inescrupulosas.”  Esas complicaciones supuestamente llevaron a su muerte este pasado domingo.  

El enigma a resolver era quién o quiénes eran los culpables de semejante acto de barbarie.  El crítico salvadoreño Paolo Luers sintetizó el caso en su carta pública dirigida a Gustavito, “En un país plagado de violencia, surge como símbolo de todas las víctimas… ¡Un hipopótamo! Sólo faltaba especular si te asesinó la MS o la 18 u otro sospechoso.”

En el género policial clásico el crimen suele ocurrir en los interiores de espacios domésticos como es el caso en el cuento de Poe donde el asesinato múltiple tiene lugar en un cuarto cerrado con llave del cuarto piso de una casa en la calle Morgue.  En El Salvador, ni modo, el crimen ocurre en un espacio urbano hacia el sur del centro histórico de la capital.  En todo caso el ambiente del género policial actual suele por lo general ser urbano. 

En vez de una figura altanera como el detective francés C. Auguste Dupin tuvimos varios fiscales y un sindicato de trabajadores que cuestionaron la versión oficial de la muerte del hipopótamo.  El primero de marzo uno de los fiscales involucrados en la investigación concluyó: "Hemorragia pulmonar es la causa de muerte, según necropsia. No se notó penetración de picahielos, como se dijo inicialmente.” Por su parte el Sindicado de Trabajadores de la Secretaría de la Cultura, SITRASEC, señaló en un comunicado de la semana pasada la negligencia de las autoridades del Zoológico Nacional.  Hicieron notar que la situación de salud del animal venía degradándose desde hace 17 días y Gustavito no recibió atención médica adecuada.  De acuerdo con el informe de los empleados, el hipopótamo presentó un bloqueo estomacal que no fue tratado de forma eficiente y eso fue lo que provocó su eventual muerte.

“En El Salvador existen dos realidades; una que está en la superficie y la otra realidad subyacente.”  Me hicieron este comentario hace poco y se me vino a la mente esta semana con el caso de la muerte de Gustavito en el Zoológico Nacional.  

El enigma queda por resolver.  ¿Quién o quiénes son los culpables de la muerte del hipopótamo?  En fin solo hace falta marcar la resolución de otro cuento de Edgar Allan Poe, “La carta robada.”  Este cuento gira en torno a la búsqueda de una comprometedora carta.  Registran el espacio y nadie la puede encontrar hasta recurrir a Dupin.  El detective da con la carta ágilmente porque sabe que la solución del enigma muchas veces no está oculta; se ve fácilmente.  En este caso no se habría que descartar tampoco las pistas y las personas que están a plena vista.


WJT Mitchell — Notes on Picture Theory

In analyzing the “pictorial turn” in his book Picture Theory, Mitchell begins by raising important questions about how images reference t...