Thursday, December 29, 2016

Noé Lima Poems in Translation: Flicker and The Eye


FLICKER
Behind the wind is the rain, the warm sleepiness of the day drowns between my nails, the horizon crushes out in a cigarette butt, in the black breath of ashtrays. Behind that, far away, lies the clay bank where the seasons are grinded out, the rheumatic pulse seamstress trying to become a poem with her sleeplessness, with her knee pain. Behind the wind, closer to the paper, are the humid ribs of the rooftops like a lunar shroud for the dew. There, behind the pulse beating, rest the righteous ones, with their lips made purple by the cold.

PARPADEO
Detrás del viento está la lluvia, el cálido sueño del día ahogado entre mis uñas, el horizonte apagado en la colilla de mi cigarrillo, en el negro aliento de los ceniceros. Detrás, muy lejos, está la orilla de arcilla donde se muelen los temporales, la costurera reumática del pulso tratando de convertirse en poema con el desvelo, con el dolor articular de las rodillas. Detrás del viento, más cerca del papel, están las costillas húmedas de los tejados como una mortaja lunar para el rocío. Ahí, detrás del latido más bien, descansan los justos, con sus labios morados por el frío.

THE EYE
To Patricia Calito.


This is not a poem
Tells me my right hand
While writing
On the pale desert of a page
Where the terrible void of the night becomes visible
And spring’s way of outlining the moon


It is not a poem it tells me
Looking for the gray dawn of the rose
In my aunt’s stare
And in the tense violin of winter.


Poetry is what the eye undresses.



EL OJO
A Patricia Calito.



Esto no es un poema
me dice la mano derecha
mientras escribe
sobre el pálido desierto de una página
donde se mira el hueco terrible de la noche
y el primaveral contorno de la luna



no lo es me dice
buscando la encanecida aurora de la rosa
en la mirada de mi tía
y en el violín tenso del invierno



poesía es lo que el ojo desnuda.

*Translation by Evelyn Galindo
Read more by work Noé Lima  (here).

Sunday, December 11, 2016

Imágenes viajeras: las prácticas fotográficas en la época actual de migraciones




Meridiano 89 oeste. La Prensa Gráfica 11 de diciembre 2016.  
En las horas antes de emprender el viaje por tierra hacia los Estados Unidos, Miguel (*nombre seudónimo), un veinteañero del departamento de Cabañas en El Salvador, se toma una foto y la sube a Facebook.  Subtitula la imagen sin pretensión alguna, “Cuando salí.”  Esta foto apareció en mi línea de tiempo en los medios sociales la semana pasada y me llevó a reflexionar sobre las prácticas fotográficas en la época actual sobresaturada de imágenes y migraciones.

Nada del aspecto casual de Miguel delata que está a punto de irse.  Usa jeans, una camiseta y zapatos tenis y posa de pie junto a su madre.  Se paran lado a lado en la luz matutina de la hacienda de caña donde su familia ha vivido y trabajado por más de tres generaciones.  La mirada de ella es directa y estoica con una sonrisa casi indetectable.  Al trasfondo está una línea de ceibas y una vieja mesa de trabajo de color turquesa.  Es probable que la foto haya sido tomada por uno de sus parientes que se había asomado para despedirse o quizás por su mujer antes de entregarle su hijo de cuatro años que también haría el viaje primero a Houston y luego a una corte de inmigración en Nuevo Orleans para solicitar el asilo.

A lo largo de la historia de la fotografía, el medio ha documentado imágenes semejantes del traslado de personas a través de fronteras geográficas y culturales.   Estas fotos nos han permitido superar la distancia y visualizar las transiciones, los desplazamientos, las dificultades y las oportunidades inherentes en la migración.  En comparación con otros géneros fotográficos como el retrato o el paisaje, la mirada fotográfica de imágenes como ésta de Miguel gira en torno a la idea de mostrar una ruptura del sujeto con el espacio temporal y físico.  Esa ruptura la recalca Miguel con el subtítulo, “Cuando salí.”  Sabemos que, si le va bien y le aprueban el asilo, es probable que nunca regrese a la hacienda de caña de Cabañas y que su hijo nunca la trabaje ni la recuerde más. 

En vez de re-presentar la presencia de una persona en un espacio geográfico, este archivo informal de imágenes viajeras cataloga la ausencia de personas como Miguel, las esperanzas que los impulsan a irse, e interrumpe la dicotomía conceptual de cruzar una frontera dejando atrás el país de origen.  Revela que no hay una “vida nueva” sino un desdoblamiento de la conciencia que se nota en la necesidad de subir fotos a los medios sociales para seguir existiendo en la imaginación de amigos y parientes.  Ahora toca estar pendiente de dos realidades.  En los últimos días Miguel ha subido otras fotos; una de su hijo durmiendo sobre un colchón de aire azul en alguna ciudad entre Texas y Luisiana y otra de él mismo ahora sin el trasfondo de árboles de ceiba ni la mesa de trabajo gastada; solo hay una pared blanca atrás que parece tabula rasa.


Saturday, December 3, 2016

Cuando salimos....lo que nos trajimos...fragmentos.

Por circunstancias de la vida he regresado unas semanas a la casa de mis papás.  Me metí a un clóset buscando unas colchas y encontré unos montones de objetos y artefactos de cuando salimos.  Esta serie de fotos son imágenes de algunas de las cosas que nos trajimos.  No sé si dirán algo de quiénes éramos...apenas recuerdo fragmentos...








 













WJT Mitchell — Notes on Picture Theory

In analyzing the “pictorial turn” in his book Picture Theory, Mitchell begins by raising important questions about how images reference t...