Saturday, July 30, 2016

Andar en la ciudad: El centro de San Salvador

El centro de San Salvador. julio 2016
En una parte de su trabajo teórico Michel De Certeau plantea que caminar en la ciudad revela las tácticas y estrategias que desafían el orden urbano impuesto por gobiernos, estados y los poderes económicos.  Estuve pensando en el análisis de De Certeau mientras caminaba por las calles del centro hace unos días y en todos los códigos que me rodeaban que para mí eran invisibles porque aunque uno ande a pie sigue distante de la realidad de ese espacio y mirar el centro de San Salvador desde un carro o desde un espacio cultural no es la realidad.  Muchas veces apenas logramos ver la ciudad de una forma conceptual, panóptica y teórica.  Desde espacios aventajados podemos plantear la ironía de la fachada moderna cosmopolita del antiguo Cine Metro frente tanto “caos” y “inseguridad” y nos podemos encontrar con gente leyendo poemas o con conocedores de la historia de la zona.  Es una vista voyeurística de la ciudad, la observamos sin someternos a sus leyes sin nombre.  Podemos imaginar que es una ciudad en ruinas, descarada, caótica o verla de una forma nostálgica y romantizada sin ocuparnos de las operaciones cotidianas del lugar.

Sin embargo si por un imprevisto cayéramos como Ícaro a la realidad cotidiana de los caminantes y practicantes de la ciudad “ahí abajo,” debajo de la superficie de visibilidad conceptual, el cuerpo rápido sería sujeto a los ritmos y normas antropológicas del centro.  A la fuerza empezaríamos a entender otro orden y a instruirnos en otro mapa para navegar la ciudad que indicara sus zonas controladas, sus áreas entrecruzadas y su patrones de movimiento constante.  Para mí el centro de San Salvador es un reto al urbanismo, es lo que queda después del decaimiento moderno; prolifera en su ilegitimidad y nos inquieta por su manera de de-construir la ciudad conceptual.

El centro de San Salvador. julio 2016.



Sunday, July 24, 2016

Las cárceles clandestinas de El Salvador: ¿Espacios de la memoria?


Londres 38. Santiago, Chile.
Esta semana tuve la oportunidad de formar parte de un encuentro sobre la política y la memoria en Santiago, Chile y visitamos Villa Grimaldi y Londres 38, dos cárceles clandestinas de la DINA bajo Pinochet, para analizar la representación de la memoria en esos espacios.  Poder estar en esos lugares de la memoria mi hizo reflexionar sobre la falta de reconocimiento de las cárceles clandestinas de El Salvador.  ¿Cómo recuerdan las cárceles clandestinas los miles de salvadoreños que vivieron torturas y terror institucional durante los años 70-80? ¿Reviven la memoria cruzando las calles del centro o pasando enfrente de edificios donde antes fueron detenidos o sometidos a torturas?  O quizás la falta de reconocimiento público de la historia es apenas otra capa del trauma.


Londres 38. Santiago, Chile.

Londres 38. Santiago, Chile.

En la primera parte de su testimonio Cárceles clandestinas Ana Guadalupe Martínez narra su captura, su tortura y las condiciones miserables de las cárceles clandestinas de los cuerpos de seguridad (Policía Nacional, Guardia Nacional, Policía de Hacienda, Policía de Aduana).  Durante la guerra los presos políticos capturados por los cuerpos de seguridad son encarcelados en las cárceles clandestinas, interrogados bajo tortura y una gran parte de estas personas terminan desaparecidas o asesinadas.  Ana Guadalupe Martínez describe las cárceles clandestinas en detalle e incluye varios croquis con las direcciones exactas de los edificios.  Esta reconstrucción textual de las cárceles clandestinas es uno de los pocos documentos que recuerdan esos lugares.  Con la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, se desmoviliza la Policía Nacional y el cuartel central “El Castillo” pasa a albergar las oficinas del nuevo cuerpo policial, la Policía Nacional Civil.  En contraste con sitios de la memoria como Villa Grimaldi o Londres 38 donde hay un reconocimiento público de la historia del lugar, no hay un reconocimiento oficial de la historia de “El Castillo.”  Irónicamente, el edificio, ubicado en el centro de San Salvador, todavía es el cuartel principal del cuerpo policial del estado.  Con respecto a la memoria, ¿Qué hacer con un espacio como “El Castillo?”

Pedro Mata comparte su experiencia de detención y tortura en Villa Grimaldi. Santiago, Chile.

En los años setenta la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos recibe denuncias de maltrato de prisioneros políticos en cárceles secretas en El Salvador y lleva a cabo un estudio sobre los centros de detención y las cárceles clandestinas.  La primera inspección fue realizada en la sede de la Guardia Nacional en San Salvador, la Comisión Especial encontró celdas secretas en ese local en el tercer piso del edificio en la parte trasera y a las cuales se subía por una escalera de madera.  Los funcionarios notaron en aquel recinto un cuarto que correspondía al lugar de interrogación que se les había descrito en testimonios recogidos anteriormente.   Tomaron nota de una mesa sobre la cual había unos aparatos eléctricos que podrían haberse utilizado para aplicar choques como se les había denunciado, y de un espejo que aparentaba ser transparente.  En este lugar los funcionarios además descubrieron locales cuyas características correspondían exactamente a las denunciadas celdas secretas.  Una de ellas, con puerta de hierro, medía aproximadamente un metro por un metro, y era completamente oscura, con las paredes cubiertas de cucarachas. Usando una linterna eléctrica, los funcionarios de la Comisión Especial encontraron el nombre y las iniciales de algunas de las personas que se denunciaron haber estado presas allí.  Se sabe ahora que estas celdas –o bartolinas—que la Comisión Especial observó en la Policía de Hacienda y especialmente en la Guardia Nacional, aparte de carecer de las más mínimas condiciones higiénicas, eran centros clandestinos de terror y tortura que constituyen ciertamente un tratamiento inhumano incompatible con la Declaración Americana de los Derechos Humanos.

Pedro Matta en Villa Grimaldi. Santiago, Chile.

Villa Grimaldi. Santiago, Chile.

Me pregunto cuándo será posible una recuperación de las cárceles clandestinas para acercarnos a la realidad del terror institucionalizado de la guerra más reciente en El Salvador y para entrar en las memorias de los protagonistas de esa historia.  Si se modelara en espacios como los ya mencionados, este sería un espacio tomado para la memoria que ofrecería tours guiados, talleres, conversatorios y foros, intervenciones culturales y exhibiciones artísticas, un archivo digital e investigación histórica. El primer paso es imaginar un espacio para la memoria y los derechos humanos en el centro de San Salvador que estableciera un diálogo internacional con otros lugares de la memoria como Londres 38, Villa Grimaldi y el ESMA en Buenos Aires, Argentina.

Wednesday, July 13, 2016

Construcciones espacio-temporales de género en la obra de tres artistas salvadoreñas: Melissa Guevara. Roxana Castro. Carmen Elena Trigueros

**Una versión de este texto fue gestionado por la Sala Nacional de Exposiciones Salarrué en el marco de la muestra “A cielo abierto. Construcciones espacio-temporales de género”.  Fue publicado en el catálogo digital que acompaña la muestra.

El conjunto de 36 obras de “A cielo abierto” que se expuso en marzo de 2016 en la Sala Nacional Salarrué presenta una muestra de la producción cultural de autoría femenina en El Salvador que expresa las construcciones espacio-temporales de género.  A lo largo de la historia la experiencia de la mujer se ha grabado más que nada en espacios privados, en gestos silenciosos y en tradiciones del entorno familiar.  Aquí se explora cómo se relacionan las obras de esta exposición artística con el entorno físico, en el desplazamiento entre el espacio privado y el espacio público.  En este análisis incluyo las obras, “I am still alive” de Melissa Guevara, “Concepción” y “Maternidad” de Roxana  Castro y “Lavandera” de Carmen Elena Trigueros como ejemplos del proyecto compartido por las artistas de “A cielo abierto.”

“I am still alive” de Melissa Guevara.
Imagen: yescontemporary.org

"I am still alive" de Melissa Guevara representa la experiencia del cuerpo como un registro del tiempo.  Entre sus referentes principales está el proyecto conceptual de On Kawara en que el artista envía telegramas con el texto “I am still alive” a sus amigos, otros artistas, curadores, y coleccionistas entre 1970-2000 como parte de un minucioso registro de vida.  Aquí Guevara hace uso del cuerpo femenino, el primer hogar y espacio interior de la mujer, como un registro que documenta las experiencias vividas en privado.  La pieza es una fotografía de la espalda de la artista y del tatuaje permanente que lleva de la frase "I am still alive".  El texto “I am still alive” todavía sigo con vida insinúa la existencia de un “a pesar de…” no escrito.  Guevara juega con este punto de dualidad entre callar y decir; el cuerpo como un espacio discursivo a la vez silencioso y hermético.  Como parte de la exposición de mujeres artistas, la pieza invita el público a una reflexión sobre el cuerpo femenino como un archivo que documenta procesos vividos: el género, la maternidad, el parto, la enfermedad, el deterioro, la violencia y la violación.  En fin la reafirmación de que todavía sigue con vida, es un memento mori que recuerda  la inevitabilidad de la muerte.

Concepción, Maternidad de Roxana Castro.
Imagen: www.roxanacastroescultora.com

La obra de Roxana Castro se presta a una lectura de la concepción y la maternidad como procesos determinantes en la vida de la mujer.  Ante todo la lámina galvanizada hace referencia a aspectos materiales que son parte de la vida cotidiana de la mujer de bajos recursos económicos; la miseria, la pobreza y la exclusión social.  Con el uso de la lámina galvanizada la artista logra una simbiosis entre procesos que se relacionan con la vida doméstica y materiales de la calle asociados con espacios exteriores y públicos.  Según la artista, la ciudad se deslinda en términos de clase por el uso de la lámina galvanizada como material de construcción.  Con “Concepción” la artista se refiere a la vida de una mujer que lucha contra la pobreza para salir adelante; su obra representa la faceta alquimista de la mujer humilde de poder transformar un material banal como la lámina galvanizada en un hogar lleno de amor y así con otros aspectos de su vida.  Leído de una forma más cínica, “Concepción” recuerda a un collar de metal que representa el momento de fecundación, pero que a la vez parece los hierros pesados que se usaban para controlar a los esclavos negros e indígenas en el tiempo de la colonia.  Así los elementos delicados y decorativos de la pieza se convierte en toques crueles de ironía.  La segunda pieza de Castro que forma parte de la exposición es un torso de metal que representa el proceso de maternidad como una túnica pesada y rígida que envuelve y controla el movimiento del cuerpo femenino.  Estas piezas recuerdan a prendas del vestuario femenino y hacen reflexionar sobre cómo los procesos corporales marcan el desarrollo de la mujer.

Lavandera de Carmen Elena Trigueros
Imagen: elsalvador.com

En la intervención urbana “Lavandera” de Carmen Elena Trigueros la artista lava una bandera salvadoreña gigante con agua y detergente, luego la tuerce y la cuelga en la Plaza Salvador del Mundo en el contexto de la celebración nacional del Día de la Independencia.  El acto de lavar de la forma que la hace Trigueros suele ser una labor doméstica que queda a cargo de las mujeres “lavanderas”.  Aquí lavar se transforma en una metáfora de limpiar el país de una historia cargada de trauma, violencia, injusticia y corrupción.  El juego con las palabras “la bandera” y “lavandera” recalca la ironía de llevar a cabo una tarea doméstica en una plaza pública.  Este performance conceptual se puede leer como una intervención femenina en la problemática nacional ya que la mujer traslada un concepto asociado con el entorno familiar a un espacio público relacionado con la formación nacional, la historia y la política actual.

WJT Mitchell — Notes on Picture Theory

In analyzing the “pictorial turn” in his book Picture Theory, Mitchell begins by raising important questions about how images reference t...