Una selección de poemas de Erick Tomasino, del libro "En la esquina de la historia"


TRAS LAS HUELLAS

Sentirse multiétnico y plurinacional
transnacional
y polifacético

Con las huellas ansiosas de oasis
descubrimos el entorno del orden y del progreso
tu vos asolapada de sudores flácidos
            -todo en orden-
aparecida la nostalgia
            -en el mismo orden-
sucumbió
en la súbita desaparición por el desierto

Previo a las despedidas
volamos incrédulos sobre la hojarasca
nos amamos
o eso creí yo

con el rostro enjugado de sangre
con el celo arremolinado de pieles
recordamos
un tanto así
nuestra infancia

No hay mal que dure cien años
-susurraste-
excepto el nombre de esta tragicomedia
decretada como país taciturno
-reaccioné-

Fue así como emprendimos la marcha
hacia la vana decadencia que nos hizo creer
que todo era posible en la lejanía
de nuestros árboles

Nos aguardaban los recelos y los despechos
la confrontación calculada para bien de sus mercaderes
nos aguardaban eso sí
para fomentarnos su odio y su desprecio
tuvimos que aprender a defendernos

a defendernos sí
pero nunca supimos de quién.


PENSAR

Pensar en el más allá
en los amigos que erguidos caminan sobre la cuerda floja
en si la cruzcalle viene con sus amuletos apostando por tu nombre
en si el mañana en verdad existe.

Pensar en positivo
en tu radiante silueta postrada al sol
en los vaivenes que otrora apostamos
para solaz de las constelaciones.

Pensar en la vergüenza
de retornar a los escombros abandonados
con el rostro cubierto
de fracasadas ilusiones.

Pensar a la salud de nuestros huesos
pensarlo todo con la cabeza
y pensarlo sobre todo
con la cerveza bien fría.


LLEGAN

Vienen van llegan se quedan
volverán
con sutiles arrebatos
vienen por mí
para cumplir su cuota
            de somnoliento deseo
agrupando nuestros cuerpos
en camarotes pútridos
nos llevan al infeliz desembarco
de sus custodias

lo sabes lo se lo sabemos
no hacen falta mapas ni súbitos desencantos
venimos para ello
para sumar en números
nuestras pieles  a los datos
estadísticos del sollozo

cruentos arrebatos de macana
listones amarillos batiendo con nuestra sangre
la sardónica sonrisa de los cerdos
encrespados de feliz lascivia
al vernos hundidos
vomitando nuestras vidas
en los titulares de sus profecías

llegan con la salvia puesta en nuestras espaldas
atándonos de soledades
arrebatando nuestros hijos que terminarán
siendo criados por el odio
ineludible de sus vergüenzas

Vienen llegan se quedan nos llevan
no por artilugio ni azares
sino por la impertinente apariencia
de parecernos a nosotros mismos
porque en la esquina de la historia
fuimos hechos con el mismo soplo
de “los condenados de la tierra”

no de quien acumula las heridas
sino de quien en sus fauces
sacie su hambre
de seguir siendo
dueños del
universo.