El caso Poma: recordarlo es parte de la recuperación completa de la memoria del país

Hoy en el aniversario de la muerte de Roberto Poma lo que retumba más que nada en los medios es silencio. En mi parecer recordar y hablar del caso de Roberto Poma tendría que ser parte del proceso de la "recuperación completa de la memoria histórica" que inicia el Presidente Funes en 2009. De otra forma no pasamos nunca de solo narraciones subjetivas conflictivas. Es claro que antes de 2009 hacía falta abrir espacio para la iconografía de la izquierda, pero lo que va resultando como "memoria colectiva" son dos memorias paralelas de la guerra; dos memorias que no coinciden ni en el evento que desató la guerra y que encaminan la posguerra divididos con celebraciones separadas en la plaza Libertad y en la plaza Barrios. Lo que hace falta es un diálogo sustancial entre los dos campos de la memoria. Ojalá se retomara el Testimonio de Ana Guadalupe Martínez, por ejemplo, sobre las Cárceles clandestinas donde relata el secuestro de Poma para leer y discutirlo de una manera más crítica. No es la única verdad, es solo una de varias versiones de lo que pasó en esos días. Solo con dialogar podemos esperar una recuperación de la memoria que valga la pena y que nos posibilite una catarsis significativa y real.