Thursday, December 29, 2016

Noé Lima Poems in Translation: Flicker and The Eye


FLICKER
Behind the wind is the rain, the warm sleepiness of the day drowns between my nails, the horizon crushes out in a cigarette butt, in the black breath of ashtrays. Behind that, far away, lies the clay bank where the seasons are grinded out, the rheumatic pulse seamstress trying to become a poem with her sleeplessness, with her knee pain. Behind the wind, closer to the paper, are the humid ribs of the rooftops like a lunar shroud for the dew. There, behind the pulse beating, rest the righteous ones, with their lips made purple by the cold.

PARPADEO
Detrás del viento está la lluvia, el cálido sueño del día ahogado entre mis uñas, el horizonte apagado en la colilla de mi cigarrillo, en el negro aliento de los ceniceros. Detrás, muy lejos, está la orilla de arcilla donde se muelen los temporales, la costurera reumática del pulso tratando de convertirse en poema con el desvelo, con el dolor articular de las rodillas. Detrás del viento, más cerca del papel, están las costillas húmedas de los tejados como una mortaja lunar para el rocío. Ahí, detrás del latido más bien, descansan los justos, con sus labios morados por el frío.

THE EYE
To Patricia Calito.


This is not a poem
Tells me my right hand
While writing
On the pale desert of a page
Where the terrible void of the night becomes visible
And spring’s way of outlining the moon


It is not a poem it tells me
Looking for the gray dawn of the rose
In my aunt’s stare
And in the tense violin of winter.


Poetry is what the eye undresses.



EL OJO
A Patricia Calito.



Esto no es un poema
me dice la mano derecha
mientras escribe
sobre el pálido desierto de una página
donde se mira el hueco terrible de la noche
y el primaveral contorno de la luna



no lo es me dice
buscando la encanecida aurora de la rosa
en la mirada de mi tía
y en el violín tenso del invierno



poesía es lo que el ojo desnuda.

*Translation by Evelyn Galindo
Read more by work Noé Lima  (here).

Sunday, December 11, 2016

Imágenes viajeras: las prácticas fotográficas en la época actual de migraciones




Meridiano 89 oeste. La Prensa Gráfica 11 de diciembre 2016.  
En las horas antes de emprender el viaje por tierra hacia los Estados Unidos, Miguel (*nombre seudónimo), un veinteañero del departamento de Cabañas en El Salvador, se toma una foto y la sube a Facebook.  Subtitula la imagen sin pretensión alguna, “Cuando salí.”  Esta foto apareció en mi línea de tiempo en los medios sociales la semana pasada y me llevó a reflexionar sobre las prácticas fotográficas en la época actual sobresaturada de imágenes y migraciones.

Nada del aspecto casual de Miguel delata que está a punto de irse.  Usa jeans, una camiseta y zapatos tenis y posa de pie junto a su madre.  Se paran lado a lado en la luz matutina de la hacienda de caña donde su familia ha vivido y trabajado por más de tres generaciones.  La mirada de ella es directa y estoica con una sonrisa casi indetectable.  Al trasfondo está una línea de ceibas y una vieja mesa de trabajo de color turquesa.  Es probable que la foto haya sido tomada por uno de sus parientes que se había asomado para despedirse o quizás por su mujer antes de entregarle su hijo de cuatro años que también haría el viaje primero a Houston y luego a una corte de inmigración en Nuevo Orleans para solicitar el asilo.

A lo largo de la historia de la fotografía, el medio ha documentado imágenes semejantes del traslado de personas a través de fronteras geográficas y culturales.   Estas fotos nos han permitido superar la distancia y visualizar las transiciones, los desplazamientos, las dificultades y las oportunidades inherentes en la migración.  En comparación con otros géneros fotográficos como el retrato o el paisaje, la mirada fotográfica de imágenes como ésta de Miguel gira en torno a la idea de mostrar una ruptura del sujeto con el espacio temporal y físico.  Esa ruptura la recalca Miguel con el subtítulo, “Cuando salí.”  Sabemos que, si le va bien y le aprueban el asilo, es probable que nunca regrese a la hacienda de caña de Cabañas y que su hijo nunca la trabaje ni la recuerde más. 

En vez de re-presentar la presencia de una persona en un espacio geográfico, este archivo informal de imágenes viajeras cataloga la ausencia de personas como Miguel, las esperanzas que los impulsan a irse, e interrumpe la dicotomía conceptual de cruzar una frontera dejando atrás el país de origen.  Revela que no hay una “vida nueva” sino un desdoblamiento de la conciencia que se nota en la necesidad de subir fotos a los medios sociales para seguir existiendo en la imaginación de amigos y parientes.  Ahora toca estar pendiente de dos realidades.  En los últimos días Miguel ha subido otras fotos; una de su hijo durmiendo sobre un colchón de aire azul en alguna ciudad entre Texas y Luisiana y otra de él mismo ahora sin el trasfondo de árboles de ceiba ni la mesa de trabajo gastada; solo hay una pared blanca atrás que parece tabula rasa.


Saturday, December 3, 2016

Cuando salimos....lo que nos trajimos...fragmentos.

Por circunstancias de la vida he regresado unas semanas a la casa de mis papás.  Me metí a un clóset buscando unas colchas y encontré unos montones de objetos y artefactos de cuando salimos.  Esta serie de fotos son imágenes de algunas de las cosas que nos trajimos.  No sé si dirán algo de quiénes éramos...apenas recuerdo fragmentos...








 













Monday, November 21, 2016

Lilian Galindo Pohl de Tierra de infancia. Claudia Lars


Hoy 21 de noviembre cumple años mi bisabuela, Lillie Emma Elizabeth Pohl Müller de Galindo. Lilian nació en 1888 y fue una joven estadounidense de origen alemán que, por circunstancias de la vida, llegó a El Salvador y en el cual se quedó a vivir hasta el día de su muerte.  Ser inmigrante marcó su vida como había también marcado la de sus papás que llegaron a Nuevo México saliendo de Bonn, Alemania.  Claudia Lars escribe esto sobre ella...

“Por entonces vivía con nosotros una señorita norteamericana, llamada Lilian. Llegó en barco, desde un remoto puerto norteño, a hacerse cargo de la valiosa plantación de caña de azúcar que le dejó como herencia un pariente cercano, que en nuestro país hizo fortuna. “Era una joven delgada y pensativa, con tranquilos ojos claros y pelo color de paja. Para su edad había leído mucho, y estaba decidida a no quedarse al margen de los acontecimientos del mundo porque el destino la condenaba a permanecer –no sabía por cuanto tiempo- en un pueblecito del istmo centroamericano. Como resultaba peligroso que una muchacha tan agraciada viviera sola en la plantación, se le invitó a ocupar un cuarto de nuestra casa, siquiera para mientras podía establecerse en otro lugar del país, o vender la propiedad y regresar a su patria. “Debo a la joven extranjera el conocimiento de muchos libros de la literatura inglesa, y le agradezco todavía su inteligente compañerismo, que estimuló mis primeros intentos de escritora y que me abrió luminosos caminos hacia el porvenir. Por eso me es grato recordarla en este libro. “Mi dormitorio –vecino al de ella- se fue llenando de revistas ilustradas y de periódicos de Nueva York y San Francisco, y la gran república del norte –cuna de Lincoln y del libérrimo Walt Whitman- se me volvió más familiar y próxima. Un vivo deseo de conocer parte de su grandeza empezó a crecer en mi corazón. “La pobre Lilian debe haberse sentido en medio de nosotros como canario entre tordos, pero era tan conforme y modesta que disimulaba incomodidades, descuidos, y hasta impertinencias. Su Biblia forrada en cuero –que constituía el asiento de su fe y de su valor- pasó a mi escritorio en varias ocasiones, y aunque este libro sapientísimo me había iluminado muchas veces anteriormente, ahora tomaba ante mis ojos un nuevo sentido y se me iba transformando en algo esencial. “Todavía recuerdo aquel dulce canto que Lilian me enseñó una noche, entregándome cada palabra de él con sumo cuidado, a fin de que yo aprendiera a pronunciarlas perfectamente:

In the shade o fan old apple tree…

“Y también repito en la memoria el otro que cantábamos las dos, con voces armonizadas, a la orilla de los cañaverales que se balanceaban en la brisa de la tarde:

Old man river…

“¡Cómo gozaba yo al lado de aquella chelita seria, que hablaba el español casi también como nuestra gente, y que me contaba tantas cosas interesantes!... Bendigo a la vida porque en una edad como la que yo tenía entonces –“edad ingrata” en la que ya somos mujeres sin dejar de ser niñas, y en la que ocultos cambios del alma y del cuerpo nos turban, nos confunden y nos inquietan, preparándonos para el triunfo o la derrota en el futuro- yo tuve dos amigas finas y puras: la rubia Lilian en mi pueblo, y la morena Luz Aragón en el convento. A ellas he regresado a menudo en viajes de evocación, complaciéndome ante su gracia juvenil y la limpieza de su mente. “Cuando llegué esta vez a mi casa no encontré en ella a Lilian. Estaba en San Salvador, arreglando un asunto que siempre tiene importancia para cualquier mujer: iba a contraer matrimonio… No puedo negar que la noticia de su viaje a la capital me causó más dolor que regocijo, pues en un pueblo como el mío la pérdida de una compañera tan dulce era casi una tragedia. Sin embargo, pronto comprendí que ella tenía derecho a escapar del fastidio de su aislamiento, y deseé que la vida le regalara los siete secretos de la buena suerte.”

** Claudia Lars, “Tierra de infancia”, colección Gavidia, volumen 25, UCA Editores, 2005, p. de la 203 a la 205.

Monday, October 17, 2016

Fools Gold: El Salvador's Case Against Mining, A Humanities Perspective.

Photo: blogdelagua.com
There was great cause to celebrate this week in El Salvador's government and among environmental activists after the country won its seven year legal dispute with Oceana Gold/ Pacific Rim.

Salvadoran painter Roberto Huezo describes the destructive impact of mining on Salvadoran communities in an unexpectedly beautiful way; he explains that the people bathe in water that is red one day, blue the following day, and yellow the next.  I spend most of my time researching and working on my thesis in the Humanties and tend to shy away from issues that have to do with the environment and hard sciences, not because I don’t see these as critical topics, but because I recognize that these are not my areas of expertise.  However Roberto Huezo’s artistic portrayal of the impact of mining on a local community in El Salvador gets at the profoundly human side of the issue of gold mining in the country.

Fools Gold
There was great cause to celebrate this week in El Salvador's government and among environmental activists after the country won its seven year legal dispute with Oceana Gold. Oceana Gold's predecessor, Pacific Rim, had initiated the arbitration against El Salvador seeking more than $300 million after the country refused to grant it permits to mine gold on the company's El Dorado property in the department of Cabanas.   OceanaGold was ordered to reimburse El Salvador for the country's $8 million in legal costs in defending the suit.

Interestingly, the gold mining industry in El Salvador today is rather impractical given that there really isn’t very much gold to mine in the region.  The relatively low concentration of gold means even small quantities of gold exact a large environmental cost.  A recent report by public health expert and activist Andrés Mckinley Mitos y realidades de la minería de oro en Centroamérica (available in Spanish at stopesmining.org) explains, for example, that extracting enough gold for one ring requires dynamiting twenty tons of rock.  In exchange for a piece of jewelry then the mining industry destroys the natural landscape and contaminates the air with large amounts of dust and toxic particles.

The fact that Pacific Rim, a Canada-based mining company, spent the last seven years bullying El Salvador with a $301 million dollar lawsuit for not allowing the company to set up a gold mine is even more disgraceful given the colonial history of the region and the fact that European gold-fever led, in large part, to the genocide and destruction of the indigenous peoples and cultures of the Americas that began 500 years ago.

Bottled Water Culture
Whenever I go home to El Salvador I have to re-learn how to cope with the challenges of losing access to clean drinking water.  These days it seems like El Salvador is relying increasingly on plastic bottles as a primary source of drinking water.  I worry about the toxicity of drinking from plastic bottles that heat up in the back of trucks en route to delivery and the leeching of BPA from the re-use of these bottles to transport water.  I also worry about plastic bottles as a new source of waste in landfills.  Can El Salvador’s already shaky infrastructure cope with this new assault?

Mining and Water Contamination
Mining is considered one of the primary causes of water contamination, even in industrialized countries like the United States.  Mining damages lakes, rivers and streams by depositing toxic substances like cyanide, sulfuric acid, lead, cadmium, mercury and arsenic into these bodies of water.  Mining also uses exorbitant amounts of water.  According to Andres Mckinley’s Mitos y realidades report, the Marlin mine in Guatemala, for example, uses in one day the amount of water that a rural family would use in 30 years.

Selling out the Future 
Mining has a long-term impact that is not often acknowledged.  Mines continue to be sources of contamination for hundreds of years after extraction has ended.  According to a 2006 report in Chemical and Engineering News Roman Imperial mines have been discovered in Spain and France that to this day continue leaking acid into the soil and ground water.

For Whom the Bell Tolls
Hopefully the World Bank's dismissal of Oceana Gold's mining claim to El Salvador sends an important message to transnational companies that need to recognize that the health of Salvadorans is not for sale.  I hope that El Salvador's government will continue to hold firm in the refusal to allow companies like OceanaGold/Pacific Rim to exploit the land, water and people of El Salvador.  It is vital that those of us steeped in the Humanities find ways to engage with the issues of mining and contamination in Central America and join with environmental and public health minded activists in protest.  As the poet John Donne articulated so exquisitely, “Never send to know for whom the bell tolls; it tolls for thee.”

Sunday, October 9, 2016

Después del “arte comprometido” en El Salvador

9 de octubre 2016. Meridiano 89 Oeste "Séptimo Sentido" de La Prensa Gráfica. San Salvador.

En julio tuve la oportunidad de participar en un conversatorio sobre el arte nacional en el Centro Legislativo de San Salvador.  La plática se centró en la obra plástica de los años setenta y ochenta que, en gran parte, era comprometida con la transformación revolucionaria; tenía un claro propósito de denuncia, concientización y buscaba un cambio social colectivo.  Se dieron como ejemplos la representación de la masacre campesina El Sumpul de Carlos Cañas, las imágenes costumbristas de la vida rural de Camilo Minero y la obra cáustica de Antonio Bonilla, con su crítica característica de los abusos de la oligarquía y de los militares.  Al final de la charla un escritor que formaba parte del público comentó que la producción cultural actual ya no parecía tener un compromiso sociopolítico colectivo.  Este comentario me hizo reflexionar sobre lo que viene después del “arte comprometido.”

Si consideramos el caso del escultor Rubén Martínez Bulnes que se vio en agosto de este año, notamos que después del “arte comprometido” viene el pragmatismo.  Martínez es un escultor de reconocimiento nacional vinculado con el partido ARENA.  Este escultor le hizo el busto de bronce al ex mandatorio del FMLN Mauricio Funes después de primero hacer una estatua del mayor Roberto d’Aubuisson.  Martínez afirmó que para él, con tal de que lo compensaran, era lo mismo hacer un encargo de la izquierda que hacer uno de la derecha.  Muchos cuestionaron la ética de hacer arte sin tomar en cuenta la carga simbólica e histórica de una obra (véase Carta pública de 11 de sept. “Postalita para el escultor Rubén Martínez” postwarelsalvador.blogspot.com.)  Debajo de la polémica que levanta esta postura está el hecho de que el mundo del arte todavía se organiza en dos hemisferios opuestos e irreconciliables.  Tildamos a los artistas y al arte «de derecha» o «de izquierda» a pesar de que ese paradigma ya queda demasiado corto como para representar la compleja realidad actual, en que, por ejemplo, el “turno del ofendido” prometido por el FMLN ha resultado en poco más que una reconfiguración superficial de la oligarquía nacional, ya no cafetalera sino financiera, mientras continúan enormes desigualdades socioeconómicas.

Otra tendencia que surge después del “arte comprometido” es el “arte revolucionario” oficial.  Con la institucionalización del partido ex guerrilla en 2009 se ve el patrocinio de obras de arte públicas que autorizan la visión del nuevo FMLN.  Por otra parte, en abril vimos el primer acto de censura artística por el estado con el cierre de “La última cena,” una exposición colectiva de la obra de artistas salvadoreños.  Aunque nunca se esclarecieron las razones de la censura, puede que, como propone Paolo Luers en su “Carta a los artistas salvadoreños” (La Prensa Gráfica el 29 de abril), las representaciones del dominio de las maras en el país era demasiado inconveniente para el FMLN ahora que acababa de declarar la guerra a las pandillas.

A pesar de todo esto que he marcado, de ninguna forma quiero sugerir que el arte de posguerra no trata temas sociopolíticos.  Es claro que una gran parte de la producción artística representa la fusión del arte y el activismo que Ileana Diéguez Caballero concibe como “artivismo” y muchos de estos artistas trabajan de forma experimental con un lenguaje entre la ética y la estética.  Esta obra responde a las crisis sociales posteriores a los conflictos políticos y al fracaso de los proyectos utópicos de la guerra más reciente.  Sin embargo el compromiso es con la política del artista y ya no con la transformación revolucionaria de la sociedad.

Con todo, el comentario al final del conversatorio me llevó a concluir que la producción artística después del “arte comprometido” representa una expansión de la totalidad discursiva del campo cultural que ha resultado en nuevas tensiones y conflictos, como es el caso de Rubén Martínez y la censura de “La última cena”.  Al mismo tiempo también hay nuevas oportunidades para explorar representaciones iconográficas que responden a necesidades más personales, regionales o universales.

Monday, September 12, 2016

LA NIÑA LILIAN DEL NORTE

La directora de ICE hizo énfasis en informar más a la población sobre riesgos de migrar de forma ilegal. / Ó.M.
(*) En una foto tomada en una conferencia de prensa reciente, Sarah Saldaña, la directora de la Oficina de Inmigración y Control de los Estados Unidos, alza dos folletos sobre la inmigración, aferrándose a estos con uno en cada mano y reclamando las cifras crecientes de salvadoreños detenidos en la frontera. Su expresión y sus gestos me hacen pensar en la niña Lilian, la salvadoreña tosca que salió en los medios de comunicación reclamando la falta de agua potable. Y la verdad es que a pesar de las diferencias obvias entre las dos, ambas son mujeres imponentes que representan a sus comunidades, solo que una lo hace desde la periferia y la otra desde el centro hegemónico de poder.

Saldaña pregunta por qué crecen los números: “Hay un aumento en los números de gente que está tratando de entrar a Estados Unidos (...) por eso estoy aquí”. Luego recuerda que según los patrones migratorios durante la temporada “siempre hemos visto los números bajar, este verano no. ¿Por qué es? Nada ha cambiado, todavía las cortes emiten órdenes de deportación y vamos a detener gente en los centros (de detención) y van a regresar (a sus países). Los datos son los datos”, concluyó. No queda claro si su pregunta sobre el número de migrantes es retórica o si realmente no sabe. A lo mejor entiende de una forma conceptual la violencia, la delincuencia, la falta de oportunidades y la contaminación, pero nunca ha tenido la experiencia de agua sulfúrica saliendo del chorro. Lo que sí afirma el “no saber” de Saldaña es su privilegio; el lujo de la displicencia, su distancia emocional y su comprensión superficial de la situación de los migrantes salvadoreños.

Pero la realidad es que el centro no tiene por qué entender la periferia más que en términos estadísticos y especulativos. Y esto nos lleva a otra diferencia significativa entre Saldaña y personas como la niña Lilian a quienes les toca vivir la situación desde adentro, desde la periferia global, y tratar de llamar la atención del centro. Estados Unidos puede intervenir en la política del país como hizo en la guerra más reciente, integrarse en la economía centroamericana con sus Walmart, Mcdonalds, Olive Garden e introducir el dólar como la moneda nacional de El Salvador sin vivir las dinámicas sociales y los retos cotidianos del país. Esto es la naturaleza del imperialismo cultural y del colonialismo en que las relaciones son por antonomasia desiguales y favorecen a la población con más poder.

Saldaña, igual a la mayor parte de los estadounidenses, no se preocupa por los retos de las comunidades salvadoreñas ni comprende por qué la gente sale de ellas rumbo al norte, y, sin embargo, depende de la exclusión de estos grupos. Así funciona el centro, su existencia parte del desplazamiento de la población global hacia la periferia. En fin, aunque el Gobierno de Estados Unidos no asuma responsabilidad alguna por la crisis de posguerra en El Salvador, es importante recordar que la centralidad de ese país no es un devenir histórico “natural”, sino un proyecto construido a lo largo de varios siglos con estrategias deliberadas y afirmado con capital y con poder militar. Es decir, la razón por la que están y seguirán aumentando los números de migrantes salvadoreños a Estados Unidos es porque existe un centro que absorbe y monopoliza los recursos. Sin tener que saber de su vida o siquiera de su existencia, Sarah Saldaña depende de la exclusión de personas como la niña Lilian. La existencia de la una engendra a la otra.

(*) Evelyn Galindo. "Meridiano 89 Oeste" de Séptimo Sentido.  La Prensa Gráfica. 11 de sept 2016.

Sunday, September 11, 2016

Respuesta de Mario Castrillo a Rubén Martínez "Sobre el busto de bronce..."

POSTALITA PARA EL ESCULTOR RUBEN MARTINEZ
TERRIBLE CONFUSION MENTAL

Evelyn Galindo publicó en línea el artículo “Sobre el busto de bronce…” el 28 de agosto de 2016, refiriéndose al busto de Mauricio Funes encontrado durante uno de los allanamientos a la residencia del ex mandatario,  llevado a la Presidencia de la República por el partido FMLN. En dicho artículo el escultor Rubén Martínez afirma “Yo hice la escultura de Funes que encontraron en su casa por encargo de su esposa. Funes y un señor Castrillo me condenaron porque hice la escultura de Roberto D’Aubuisson; el primero escribió que yo era asesino escuadronero y el otro me descalificó para recibir el premio nacional de cultura, rama escultura.  Este señor cuenta que él se opuso rotundamente ante el jurado”. Más adelante Rubén Martínez afirma: “Puedo hacer un paladín, un prócer, un gran personaje, un político, un diputado, un señor y al mismo Castrillo si tiene el dinero para pagarme.”
¡Que terrible confusión mental tiene el maestro escultor Rubén Martínez, a quien aprecio como artista! Déjeme decirle, para aclarar la confusión mental en que usted vive, lo siguiente:

1º No he sido jurado del Premio Nacional de Cultura.

2º He sido jurado del Premio de Cultura “Antonia Portillo de Galindo”, en donde usted fue uno de los candidatos el año 2006. En esa ocasión, uno de sus colegas, integrante del jurado, impulsó la candidatura de Enrique Salaverría para otorgársele dicho premio en la rama de Escultura. Propuesta que fue aprobada unánimemente por el jurado calificador.

 3º Usted se refiere al Premio Nacional de Cultura llevado a cabo por CONCULTURA el año 2007, siendo Presidente del ente gubernamental el poeta Federico Hernández Aguilar. Para dicho concurso usted fue candidato pero el premio recayó en Enrique Salaverría –¡por algo será, ¿no se ha puesto usted a pensarlo?!-Espero estos datos le sirvan para aclarar su mente.

4º Usted afirma: “Puedo hacer un paladín, un prócer, un gran personaje, un político, un diputado, un señor y al mismo Castrillo si tiene el dinero para pagarme.” Sus palabras me llevan a reflexionar que si le propusieran hacer el busto de Hitler –y van a pagarle por ello- usted lo haría sin dudar ni un momento, tal como sucedió con el busto del Mayor Roberto D'Aubuisson que se encuentra en el Cementerio, a quien Robert White, embajador de Estados Unidos en El Salvador en la década de los años 80, calificó de “asesino sicópata”. Si me pidieran escribir un poema ensalzando a Hitler o a Roberto D'Aubuisson –aunque me ofrezcan pagarme por ello-, no dudaría un momento en decirles que NO. Para mí no se trata de un asunto de dinero, sino de ética y dignidad. Déjeme decirle que afortunadamente he sido formado en otra escala de valores.

5º Usted afirma que si tengo el dinero para pagarle, haría mi busto. La verdad es que no soy megalómano y no me interesa mandarme a hacer un busto por usted ni por nadie. Le repito, he sido formado con otra escala de valores.

Y siacabuche calavera de cuche y me aparto reviracontracluvis como,  decíamos de cipotes!

Mario Castrillo
5 de septiembre 2016

Friday, September 9, 2016

David Escobar Galindo "Confetti in Mid Air"


Today's blog entry features four English translations of David Escobar Galindo's 'Confeti en vuelo' featured weekly in La Prensa Gráfica Newspaper:

LEMPA BLOOMING IN LIGHT
The river flowed between sugar cane stalks and tree lined groves.  A boy with an unknown name roamed through the meadows on the North side, as if he were looking for something he lost.  How long had he been looking for it?  Only the light could say; the cast setting over one shoulder had a small map between its rays.

LEMPA A FLOR DE LUZ
El río iba fluyendo entre cañales y arboledas. Un niño sin nombre conocido vagaba por sus vegas del lado norte, como si buscara algo propio. ¿Cuánto tiempo hacía que lo buscaba? Eso solo podría decirlo la luz que, montada sobre su hombro, tenía un pequeño mapa entre los rayos.
(La Prensa Gráfica. Julio 2015)

THE NORTHERN  HEMISPHERE
The medium looked toward the open window as if wanting to connect directly with the light.  And then she communicated the message: “All of your ancestors came from the northern hemisphere.  Now it is your turn to make the journey back.  Take a scattering of clouds to cover up with.”

HEMISFERIO NORTE
La médium miró hacia la ventana abierta, como queriendo conectar directamente con la luz. Y luego esta le comunicó el mensaje: “Todos tus antepasados vinieron del hemisferio norte. Ahora te toca a ti hacer la ruta de regreso. Lleva un celaje de frazada”. (LPG 2015)

THE GRATEFUL DOG
There far away I hear a recognizable bark.  It is night and any shadow could have provoked that reaction from the guardian.  I look next for my shadow and cannot find it.  Oh, it’s all clear: my shadow has gone to remind the dog from long ago that we are both still alive!

EL PERRO AGRADECIDO
Allá a lo lejos oigo un ladrido identificable. Es de noche, y cualquier sombra puede haber provocado la reacción del guardián. Busco entonces mi sombra y no la encuentro. ¡Ah, todo está claro: mi sombra ha ido a recordarle a mi perro de entonces que ambos estamos vivos!
(LPG 2015)

DIGITAL TEMPTATION
My guardian angel would like to get in touch with me by Twitter, but certainly knowing perfectly well my technological inabilities disheartened him.  Thank you friend.

TENTACIÓN DIGITAL
Mi ángel de la guarda quisiera comunicarse conmigo por Twitter, pero de seguro lo detiene el conocer perfectamente mi inhabilidad tecnológica. Gracias, amigo. (LPG 2015)

Wednesday, September 7, 2016

Kike Zepeda: Five poems in translation



Today's blog entry features translations of five poems by Salvadoran poet Kike Zepeda:

1. Poem So Dad Won’t Leave
We will never bury Dad
we don’t want him ever to go

Rather, let him sit
on all the chairs in the house,
and join his fingers behind his neck
and recline on all recliners of the house

That he harbor in all the doors
But that he never lie on any bed
because we also do not want to bury him in a bed

We will never bury Dad
We will tie him gently to each part of the house
Until he becomes the house
so that death will never find him.

Wednesday June 17, 2015 


1B. Poema para que no se vaya papá
Nunca enterraremos al padre
no queremos que se vaya nunca

Más bien, dejaremos que se asille 
en todas las sillas de la casa, 
que junte los dedos detrás de la nuca
y que se asillone en todos los sillones de la casa

Que se apuerte en todas las puertas
pero que nunca se encame en ninguna cama
porque tampoco queremos enterrarlo en una cama

Nunca enterraremos al padre
lo amarraremos suavemente a cada parte de la casa
hasta que se convierta en la casa
para que la muerte nunca lo encuentre

Miércoles 17 de junio de 2015

2. Rising violence 
I swear El Salvador
has the most dangerous corners
in the World.

In them
they steal
rape
attack
and kill you

Even lovers kiss violently
in corners.

April 17, 2015.

2B. Alza de la violencia
Te juro que El salvador
tiene las esquinas 
más peligrosas del mundo:

Roban 
Violan
Asaltan
Y matan 
En ellas

Hasta los amantes 
Se besan violentamente ahí 

Viernes 17 de Abril 2015


3. To forget you 
I did not know in which place to put your memory
Which way to turn to lose
the sandals you left in my closet
In what putrid odor to forget your scent
Or in what deafness to pocket the memory of your moaning.

Now I know
That everything        
Everything
All of your memories
Fits in my silence.

3B. Para olvidarte
Yo no sabía en qué lugar poner tu recuerdo
A qué camino mandar a perderse 
las sandalias que dejaste en mi ropero
En qué pútrido mal olor olvidar tu aroma
O en qué sordera embolsar el recuerdo de tus gemidos. 

Ahora sé
Que todo 
         todo 
         todo tu recuerdo

Cabe en mi silencio.

4. Anti-poem to a photograph
I threaten you
I declare war on you
I promise faithfully
To distort you with my hands
If you do not stop bringing memories.

4B. Antiverso a un retrato 
Te amenazo 
Te declaro la guerra
Prometo fielmente
Desdibujarte con mis manos
Si no dejas de traer recuerdos.


5. Cyberlove 
I have met a woman online
I gently caress her key by key .

There should be a supernatural being
a magician, an angel, God
to help me to get through this screen
and kiss her.
Was there no better way to meet?
A bus, a street, a cross-street

We only have this
A computerized desire
Spelled out with my hands

And this screen appears as a wall of lamentation.
(From Oficio de Pájaros 2015)

5B. Cyberamor
He conocido una mujer por internet
la acaricio suavemente tecla por tecla.

Debería haber un ser sobrenatural
un mago   un ángel   Dios
que me ayude para atravesar esta pantalla
     y besarle.
¿No hubo mejor manera de conocerla?
Un bus  una calle  una cruz-calle

Solo nos queda esto
Un deseo computarizado
Deletreado por mis manos

Y ver esta pantalla como quien mira el muro de los lamentos

(De Oficio de Pájaros 2015)

Kike Zepeda (July Edgardo Zepeda Vargas, Santa Ana, 1990), Poet. Founding member of the art collective chalchuapaneco "Wing of a Hummingbird," representative for FICCUA 2013. He has published poems in magazines Vecindario (New York , 2013). Vecindario ( Chalchuapa, 2013 ), Progetto 7Lune (Italy, 2015) as well as the digital magazine "República de papel" (Nicaragua , 2015) , included in the anthology INVISIBLE (Venezuela, 2013), and Tower of Babel (Editorial Equizzero, 2016). With the poetry book “Oficio de pájaros" he won third place in the literary competition "José Rutilio Quezada " (Editorial Chifurnia , 2015).  He also published "Para que la muerte no te encuentre " (Editorial Chifurnia , 2015) .

Kike Zepeda (Julio Edgardo Zepeda Vargas, Santa Ana, 1990), Poeta. Miembro fundador del colectivo artístico chalchuapaneco “Ala de Colibrí”, representante FICCUA 2013. Ha publicado poemas en las revistas Vecindario (Nueva York, 2013), Vecindario (Chalchuapa, 2013), Progetto 7Lune (Italia, 2015) así como en la revista digital “Republica de papel” (Nicaragua, 2015), incluido en la antología INVISIBLES (Venezuela, 2013), o en Torre de Babel (Editorial Equizzero, 2016). Con el poemario “Oficio de pájaros” ganó en 2015 el tercer lugar del primer certamen literario “José Rutilio Quezada” (Editorial La Chifurnia, 2015), así mismo publicó “Para que la muerte no te encuentre” (Editorial La Chifurnia, 2015).

Sunday, August 28, 2016

Sobre el busto de bronce ...

Empecé a oír los murmullos de un busto en bronce de Mauricio Funes hace un par de semanas luego de una serie de allanamientos de las propiedades asociadas con el expresidente.  Una de las primeras preguntas que se hacía la gente era ‘Quién es el artista?’  Se esclareció la cuestión de la autoría del busto unos días después en los medios sociales cuando el escultor nacional Rúben Martínez Bulnes explicó que él había hecho el busto del expresidente:

Yo hice la escultura de Funes que encontraron en su casa por encargo de su esposa. Funes y un señor Castrillo me condenaron porque hice la escultura de Roberto D’Aubuisson; el primero escribió que yo era asesino escuadronero y el otro me descalificó para recibir el premio nacional de cultura rama escultura.  Este señor cuenta que él se opuso rotundamente ante el jurado.  Hoy con la escultura de Funes, bondadoso, sonriente, mejorado como me lo pidieron, cipote sin papada, demuestro que mi trabajo no tiene bandera política. [cambios de puntuación al original para aportar claridad al texto EG]

Para muchos que comentaron en los medios sociales el día que encontraron el busto y otros objetos de lujo como vehículos, armas y un par de botas de oro, la exuberancia de la obra en bronce es un símbolo de la traición a las masas de un gobierno “populista.”  Sin embargo un análisis iconográfico nos exije una mirada más penetrante para entender las intenciones del artista de "derecha" al aceptar el encargo.  El escultor explica su giro hacia una temática de izquierda de la siguiente manera: “Puedo hacer un paladín, un prócer, un gran personaje, un político, un diputado, un señor y al mismo Castrillo si tiene el dinero para pagarme.”  El cinismo de esta declaración nos hace ver cierto vacío en el que se encuentra el arte de posguerra, pero también abre una oportunidad para cuestionar la polarización del arte actual.

Según Rubén Martínez Bulnes después de hacer una estatua del mayor Roberto d’Aubuisson, fue vinculado políticamente con el partido ARENA.  En una entrevista con El faro del 30 de octubre de 2009 el artista explicó “Me han machacado mucho porque hice la estatua de d’Aubuisson. ¡Pero también les hago a Schafik Hándal! Pero no para ponerlo en una plaza.  Se los hago para ponerlo en un cementerio o en la sede de un partido político, como lo hice con el mayor.”  Con poner ojo al espacio donde se piensa instalar un monumento el artista marca su interés en hacer arte y no propaganda ya que el espacio público se presta a la publicidad política mientras que los espacios privados suelen no tener esta función.

¿Qué representa el busto para el escultor?  El mismo artista nos dice que fue un encargo como cualquier otro, pero por los conflictos entre el artista y el campo cultural es preciso leer la temática de izquierda en diálogo con el trabajo anterior de Rubén Martínez.  Así es que el busto de Funes representa un cuestionamiento crítico de la politización del campo cultural nacional, de sus maneras de valorar una obra de arte, de sus sistemas de proyección de artistas y de los espacios de exposición y difusión de la producción cultural.  Por lo tanto el busto es una importante protesta del artista frente los paradigmas políticos del campo cultural que restringen el desarrollo creativo del país.  Con todo y aunque su arte no sea de “derecha” o de “izquierda” sigue siendo una obra muy política.

Sunday, August 14, 2016

Mango Twist. El cosmopolitismo salvadoreño

14 de agosto en Meridiano 89 oeste, Séptimo Sentido. La Prensa Gráfica

El Salvador es un país cosmopolita, es decir, somos una nación en que la identidad corresponde a un imaginario global que se extiende más allá de la comunidad local inmediata.  Por las migraciones masivas de la guerra más reciente y las que siguen dándose en la actualidad de “posguerra”,  los salvadoreños somos “ciudadanos del cosmos.”  No es el cosmopolitismo en el mismo sentido de sofisticación urbana que caracteriza a ciudades globales como Nueva York, Hong Kong, Dubai, Amsterdam, París o Londres, pero sí que somos un experimento en lo pos-nacional.

Solo hace falta pensar en la noción del hermano lejano, que ya de por sí es un reto a la identidad nacional, donde se confunden conceptualmente lo local y lo global.  Luego está la economía que depende de las remesas familiares que proceden en su gran mayoría de Estados Unidos, donde residen 2.7 millones de salvadoreños y que representan el 17 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).  Con su serie fotográfica “Estilo hermano lejano” el artista salvadoreño Walterio Iraheta documenta una arquitectura “local” propia que ha surgido de las remesas de los que viven fuera y mandan dinero para que sus familias construyan gradualmente sus casas.  Los patrones recurrentes de esta fusión arquitectónica de lo local y lo global  convergen en un estilo caracterizado por la construcción progresiva y la mezcla de influencias barrocas, kitsch y elementos decorativos que revelan influencias internacionales.

Así es que nuestra variante salvadoreña del cosmopolitismo incorpora facetas de lo provincial y lo global en un curioso sincretismo cultural.  Por ejemplo, hace poco me sorprendí de que un campesino en una zona rural aislada, sin agua ni luz, me señalara un ave  “con el copete como la Rihanna.”  El hombre quería que me fijara en una urraca, pero su referencia a la estrella de música mundial me hizo reflexionar sobre la forma en que había incorporado un símbolo cultural como Rihanna en su cotidianidad de una manera tan orgánica.

Este sincretismo de lo local y lo global satura la cotidianidad creando combinaciones de productos y prácticas culturales que parecen piezas posmodernas que retan la modernidad con una defensa de la cultura popular, la hibridación, el eclecticismo y un elemento comercial.  En la capital pasa un bus típico salvadoreño con un cartel atrás que anuncia una gaseosa “a solo dos coras” y las carteleras de las multinacionales Coca-Cola, Netflix y Starbucks sugestionan constantemente con un collage de cultura y bienes estadounidenses.  Ayer compraba fruta de una carreta humilde pintada con el nombre transcultural “Mango Twist” y hoy sin pensarlo dos veces pagamos la sopa de gallina india con la moneda nacional, el dólar.

Hace poco estaba en el aeropuerto de Comalapa a medianoche, esperando el aviso de abordaje en la sala de Delta.  Me encontré entre una mujer que iba a visitar a su hija que vivía en Atlanta hacía seis años y un adolescente salvadoreño que se salía de la sala a cada rato en su terquedad de buscar y capturar Pokemon.  Me puse a fijarme en los demás viajeros, algunos con una clara intención de hacer turismo y otros que regresaban a hogares más permanentes.  Pensé en el trabajo teórico de Kwame A. Appiah donde propone que los verdaderos cosmopolitas son los que difícilmente consiguen visas y permisos de viajar pero que se nutren del imaginario global construido por el neo-colonialismo, los medios de comunicación y las diásporas.  Sería casi imposible ya desenmarañar lo local de lo global. Es  más, no tendría sentido hacerlo; para una gran parte de los salvadoreños como el campesino conocedor de Rihanna y la vendedora de mangos con una inclinación por el inglés, proyectarse en un imaginario global se convierte en una estrategia para resistir las exclusiones y las indignidades de lo local.

Saturday, July 30, 2016

Andar en la ciudad: El centro de San Salvador

El centro de San Salvador. julio 2016
En una parte de su trabajo teórico Michel De Certeau plantea que caminar en la ciudad revela las tácticas y estrategias que desafían el orden urbano impuesto por gobiernos, estados y los poderes económicos.  Estuve pensando en el análisis de De Certeau mientras caminaba por las calles del centro hace unos días y en todos los códigos que me rodeaban que para mí eran invisibles porque aunque uno ande a pie sigue distante de la realidad de ese espacio y mirar el centro de San Salvador desde un carro o desde un espacio cultural no es la realidad.  Muchas veces apenas logramos ver la ciudad de una forma conceptual, panóptica y teórica.  Desde espacios aventajados podemos plantear la ironía de la fachada moderna cosmopolita del antiguo Cine Metro frente tanto “caos” y “inseguridad” y nos podemos encontrar con gente leyendo poemas o con conocedores de la historia de la zona.  Es una vista voyeurística de la ciudad, la observamos sin someternos a sus leyes sin nombre.  Podemos imaginar que es una ciudad en ruinas, descarada, caótica o verla de una forma nostálgica y romantizada sin ocuparnos de las operaciones cotidianas del lugar.

Sin embargo si por un imprevisto cayéramos como Ícaro a la realidad cotidiana de los caminantes y practicantes de la ciudad “ahí abajo,” debajo de la superficie de visibilidad conceptual, el cuerpo rápido sería sujeto a los ritmos y normas antropológicas del centro.  A la fuerza empezaríamos a entender otro orden y a instruirnos en otro mapa para navegar la ciudad que indicara sus zonas controladas, sus áreas entrecruzadas y su patrones de movimiento constante.  Para mí el centro de San Salvador es un reto al urbanismo, es lo que queda después del decaimiento moderno; prolifera en su ilegitimidad y nos inquieta por su manera de de-construir la ciudad conceptual.

El centro de San Salvador. julio 2016.



Sunday, July 24, 2016

Las cárceles clandestinas de El Salvador: ¿Espacios de la memoria?


Londres 38. Santiago, Chile.
Esta semana tuve la oportunidad de formar parte de un encuentro sobre la política y la memoria en Santiago, Chile y visitamos Villa Grimaldi y Londres 38, dos cárceles clandestinas de la DINA bajo Pinochet, para analizar la representación de la memoria en esos espacios.  Poder estar en esos lugares de la memoria mi hizo reflexionar sobre la falta de reconocimiento de las cárceles clandestinas de El Salvador.  ¿Cómo recuerdan las cárceles clandestinas los miles de salvadoreños que vivieron torturas y terror institucional durante los años 70-80? ¿Reviven la memoria cruzando las calles del centro o pasando enfrente de edificios donde antes fueron detenidos o sometidos a torturas?  O quizás la falta de reconocimiento público de la historia es apenas otra capa del trauma.


Londres 38. Santiago, Chile.

Londres 38. Santiago, Chile.

En la primera parte de su testimonio Cárceles clandestinas Ana Guadalupe Martínez narra su captura, su tortura y las condiciones miserables de las cárceles clandestinas de los cuerpos de seguridad (Policía Nacional, Guardia Nacional, Policía de Hacienda, Policía de Aduana).  Durante la guerra los presos políticos capturados por los cuerpos de seguridad son encarcelados en las cárceles clandestinas, interrogados bajo tortura y una gran parte de estas personas terminan desaparecidas o asesinadas.  Ana Guadalupe Martínez describe las cárceles clandestinas en detalle e incluye varios croquis con las direcciones exactas de los edificios.  Esta reconstrucción textual de las cárceles clandestinas es uno de los pocos documentos que recuerdan esos lugares.  Con la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, se desmoviliza la Policía Nacional y el cuartel central “El Castillo” pasa a albergar las oficinas del nuevo cuerpo policial, la Policía Nacional Civil.  En contraste con sitios de la memoria como Villa Grimaldi o Londres 38 donde hay un reconocimiento público de la historia del lugar, no hay un reconocimiento oficial de la historia de “El Castillo.”  Irónicamente, el edificio, ubicado en el centro de San Salvador, todavía es el cuartel principal del cuerpo policial del estado.  Con respecto a la memoria, ¿Qué hacer con un espacio como “El Castillo?”

Pedro Mata comparte su experiencia de detención y tortura en Villa Grimaldi. Santiago, Chile.

En los años setenta la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos recibe denuncias de maltrato de prisioneros políticos en cárceles secretas en El Salvador y lleva a cabo un estudio sobre los centros de detención y las cárceles clandestinas.  La primera inspección fue realizada en la sede de la Guardia Nacional en San Salvador, la Comisión Especial encontró celdas secretas en ese local en el tercer piso del edificio en la parte trasera y a las cuales se subía por una escalera de madera.  Los funcionarios notaron en aquel recinto un cuarto que correspondía al lugar de interrogación que se les había descrito en testimonios recogidos anteriormente.   Tomaron nota de una mesa sobre la cual había unos aparatos eléctricos que podrían haberse utilizado para aplicar choques como se les había denunciado, y de un espejo que aparentaba ser transparente.  En este lugar los funcionarios además descubrieron locales cuyas características correspondían exactamente a las denunciadas celdas secretas.  Una de ellas, con puerta de hierro, medía aproximadamente un metro por un metro, y era completamente oscura, con las paredes cubiertas de cucarachas. Usando una linterna eléctrica, los funcionarios de la Comisión Especial encontraron el nombre y las iniciales de algunas de las personas que se denunciaron haber estado presas allí.  Se sabe ahora que estas celdas –o bartolinas—que la Comisión Especial observó en la Policía de Hacienda y especialmente en la Guardia Nacional, aparte de carecer de las más mínimas condiciones higiénicas, eran centros clandestinos de terror y tortura que constituyen ciertamente un tratamiento inhumano incompatible con la Declaración Americana de los Derechos Humanos.

Pedro Matta en Villa Grimaldi. Santiago, Chile.

Villa Grimaldi. Santiago, Chile.

Me pregunto cuándo será posible una recuperación de las cárceles clandestinas para acercarnos a la realidad del terror institucionalizado de la guerra más reciente en El Salvador y para entrar en las memorias de los protagonistas de esa historia.  Si se modelara en espacios como los ya mencionados, este sería un espacio tomado para la memoria que ofrecería tours guiados, talleres, conversatorios y foros, intervenciones culturales y exhibiciones artísticas, un archivo digital e investigación histórica. El primer paso es imaginar un espacio para la memoria y los derechos humanos en el centro de San Salvador que estableciera un diálogo internacional con otros lugares de la memoria como Londres 38, Villa Grimaldi y el ESMA en Buenos Aires, Argentina.

Wednesday, July 13, 2016

Construcciones espacio-temporales de género en la obra de tres artistas salvadoreñas: Melissa Guevara. Roxana Castro. Carmen Elena Trigueros

**Una versión de este texto fue gestionado por la Sala Nacional de Exposiciones Salarrué en el marco de la muestra “A cielo abierto. Construcciones espacio-temporales de género”.  Fue publicado en el catálogo digital que acompaña la muestra.

El conjunto de 36 obras de “A cielo abierto” que se expuso en marzo de 2016 en la Sala Nacional Salarrué presenta una muestra de la producción cultural de autoría femenina en El Salvador que expresa las construcciones espacio-temporales de género.  A lo largo de la historia la experiencia de la mujer se ha grabado más que nada en espacios privados, en gestos silenciosos y en tradiciones del entorno familiar.  Aquí se explora cómo se relacionan las obras de esta exposición artística con el entorno físico, en el desplazamiento entre el espacio privado y el espacio público.  En este análisis incluyo las obras, “I am still alive” de Melissa Guevara, “Concepción” y “Maternidad” de Roxana  Castro y “Lavandera” de Carmen Elena Trigueros como ejemplos del proyecto compartido por las artistas de “A cielo abierto.”

“I am still alive” de Melissa Guevara.
Imagen: yescontemporary.org

"I am still alive" de Melissa Guevara representa la experiencia del cuerpo como un registro del tiempo.  Entre sus referentes principales está el proyecto conceptual de On Kawara en que el artista envía telegramas con el texto “I am still alive” a sus amigos, otros artistas, curadores, y coleccionistas entre 1970-2000 como parte de un minucioso registro de vida.  Aquí Guevara hace uso del cuerpo femenino, el primer hogar y espacio interior de la mujer, como un registro que documenta las experiencias vividas en privado.  La pieza es una fotografía de la espalda de la artista y del tatuaje permanente que lleva de la frase "I am still alive".  El texto “I am still alive” todavía sigo con vida insinúa la existencia de un “a pesar de…” no escrito.  Guevara juega con este punto de dualidad entre callar y decir; el cuerpo como un espacio discursivo a la vez silencioso y hermético.  Como parte de la exposición de mujeres artistas, la pieza invita el público a una reflexión sobre el cuerpo femenino como un archivo que documenta procesos vividos: el género, la maternidad, el parto, la enfermedad, el deterioro, la violencia y la violación.  En fin la reafirmación de que todavía sigue con vida, es un memento mori que recuerda  la inevitabilidad de la muerte.

Concepción, Maternidad de Roxana Castro.
Imagen: www.roxanacastroescultora.com

La obra de Roxana Castro se presta a una lectura de la concepción y la maternidad como procesos determinantes en la vida de la mujer.  Ante todo la lámina galvanizada hace referencia a aspectos materiales que son parte de la vida cotidiana de la mujer de bajos recursos económicos; la miseria, la pobreza y la exclusión social.  Con el uso de la lámina galvanizada la artista logra una simbiosis entre procesos que se relacionan con la vida doméstica y materiales de la calle asociados con espacios exteriores y públicos.  Según la artista, la ciudad se deslinda en términos de clase por el uso de la lámina galvanizada como material de construcción.  Con “Concepción” la artista se refiere a la vida de una mujer que lucha contra la pobreza para salir adelante; su obra representa la faceta alquimista de la mujer humilde de poder transformar un material banal como la lámina galvanizada en un hogar lleno de amor y así con otros aspectos de su vida.  Leído de una forma más cínica, “Concepción” recuerda a un collar de metal que representa el momento de fecundación, pero que a la vez parece los hierros pesados que se usaban para controlar a los esclavos negros e indígenas en el tiempo de la colonia.  Así los elementos delicados y decorativos de la pieza se convierte en toques crueles de ironía.  La segunda pieza de Castro que forma parte de la exposición es un torso de metal que representa el proceso de maternidad como una túnica pesada y rígida que envuelve y controla el movimiento del cuerpo femenino.  Estas piezas recuerdan a prendas del vestuario femenino y hacen reflexionar sobre cómo los procesos corporales marcan el desarrollo de la mujer.

Lavandera de Carmen Elena Trigueros
Imagen: elsalvador.com

En la intervención urbana “Lavandera” de Carmen Elena Trigueros la artista lava una bandera salvadoreña gigante con agua y detergente, luego la tuerce y la cuelga en la Plaza Salvador del Mundo en el contexto de la celebración nacional del Día de la Independencia.  El acto de lavar de la forma que la hace Trigueros suele ser una labor doméstica que queda a cargo de las mujeres “lavanderas”.  Aquí lavar se transforma en una metáfora de limpiar el país de una historia cargada de trauma, violencia, injusticia y corrupción.  El juego con las palabras “la bandera” y “lavandera” recalca la ironía de llevar a cabo una tarea doméstica en una plaza pública.  Este performance conceptual se puede leer como una intervención femenina en la problemática nacional ya que la mujer traslada un concepto asociado con el entorno familiar a un espacio público relacionado con la formación nacional, la historia y la política actual.

WJT Mitchell — Notes on Picture Theory

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