Fusilemos la noche y Roquiana: La memoria de Roque Dalton en la producción cultural actual


Esta entrada se concentra en dos representaciones recientes de Roque Dalton, Roquiana (2014) de David Hernández y Fusilemos la noche (2013) de Tina Leisch.  En estos dos ejemplos se utiliza la ficción y la no-ficción para representar el pasado.  La pregunta que orienta esta reflexión es cómo representar, documentar y contemplar el trauma histórico en la producción cultural y literaria.  

Roquiana de David Hernández es una novela sobre Roque Dalton que reúne fragmentos históricos para recrear la historia del poeta.  La novela fusiona hechos históricos con la imaginación (o ficción) del autor y de sus fuentes.  Por ejemplo, Roquiana empieza con hechos probados; la estadía del  poeta en Praga y el proyecto ahí realizado, Miguél Mármol: Los sucesos de 1932 en El Salvador, pero también indaga en los pensamientos de Roque y en los momentos íntimos de sus encuentros amorosos.  Por otra parte la novela parece romper el silencio sobre quiénes son los responsables de la muerte de Dalton: “El que le dio el tiro por atrás en la cabeza, fue Joaquín Villalobos; era la prueba de fuego que tenía que pasar delante de su acompañante, para tomar la dirección del ERP” (250).  La versión de Hernández revela que en el último momento Joaquín Villalobos vaciló; le pegó primero un tiro en el antebrazo izquierdo y Villalobos quiso dejarlo en eso.  Jonás interviene y lo hace cambiar de opinión: “Sos el responsable de ejecutar a ese poeta bocón.  Cumplí la orden o serás también hombre muerto” (251).  Es en ese momento que Villalobos ejecuta a Roque Dalton García optando por un balazo en la espalda.  Roquiana también mete al lector en el enigma de Alejandro Rivas Mira; una gran parte de la novela la narra él: “En fin, yo, Édgar Alejandro Rivas Mira, me convertí en ese hijo pródigo que se prepara en las Europas para retornar en un futuro cercano  a su país y tomar las riendas del poder lo cual era una verdad a medias” (109).  Todo esto sólo se puede interpretar como la imaginación de Hernández puesto que el paradero de Rivas Mira y su perspectiva sobre el asesinato de Dalton han sido una fuente de rumores desde su huida del ERP luego del asesinato de Dalton. 

¿Qué aporta la ficción a la memoria de Roque Dalton García?  Beatriz Sarlo propone que la ficción es una manera ética de trabajar el tiempo pasado porque no se sostiene en una petición de la verdad; no pretende ser otra cosa que una ficción subjetiva.  La ficción posibilita una aproximación al pasado desde afuera de la experiencia, “como si los humanos pudieran apoderarse de la pesadilla y no sólo padecerla” (166).  Sin embargo, Roquiana no es solamente un libro de ficción; el autor es una figura pública que se ha dedicado abiertamente a la investigación histórica sobre Roque Dalton y el uso de nombres reales y la inclusión de hechos históricos construye el simulacro de que lo que se relata es la “verdad” histórica.  

Fusilemos la noche (2013) de Tina Leisch crea un contexto no-ficcional que sintetiza entrevistas personales y técnicas visuales en una forma experimental, ecléctica y caótica.  Por momentos la técnica de filmación parece de baja calidad; con escenas desjuntadas, improvisadas y fragmentadas.  Sin embargo las estrategias cinemáticas son intencionales.  Leisch revela la fragmentación de la memoria sobre Roque Dalton y las múltiples maneras en que se recuerda al poeta ahora en El Salvador.  En Fusilemos la noche hay salvadoreños que no conocen la obra de Dalton hasta que la directora les presenta un texto de Dalton en el documental; de esta forma Leisch representa con el olvido en algunas personas.  En otra escena improvisada, la directora y su equipo de filmación van a una cárcel y les preguntan a los reos a través de las rejas si conocen a Roque Dalton. Allí encuentran a un hombre que lo conoció en la clandestinidad y que comparte sus memorias sobre el poeta.  Leisch se enfrenta con la inautenticidad de la representación del pasado al evitar construir una metanarrativa sobre la vida del poeta.  Fusilemos la noche no pretende cerrar la distancia entre el pasado y el presente sino documenta la experiencia actual de la memoria en El Salvador.


En fin Roquiana Fusilemos la noche son dos obras sobre la memoria de Roque Dalton.  Nos revelan cómo la producción cultural literaria y experimental indagan en los silencios del pasado.  Estas representaciones abren campo para reflexionar sobre cómo representar la memoria de una manera ética....si es a traves de la ficción, el cine documental o de otra manera.