Residuos y metáforas: Chile de la Transición, Nelly Richard


Residuos y metáforas (1998) [272pp] es una crítica cultural del presente dividida en cinco partes.  Nelly Richard trae a colación los residuos y las metáforas que resisten entrar en el pacto moderno de la desmemoria.  Este es un texto sobre los márgenes culturales de los discursos simplistas de consenso nacional y transición democrática.  En su introducción Richard traza los discursos oficiales de la Transición; modernización, consenso, mercado, pluralismo, etc.  Richard insiste en los fragmentos sueltos de la dictadura que los discursos hegemónicos han dejado de lado.    

LA MEMORIA. En la primera parte del libro "Políticas de la memoria y técnicas del olvido", Nelly Richard arguye que no hay un “consenso” de Transición democrática.  Con el paso del tiempo el acto de mantener la memoria viva de una manera inteligible requiere un esfuerzo constante e intensivo de “hiperdocumentación”.  Sin embargo, la representación de la memoria en trabajos de la memoria dejan “fuera de sus hablas diligentes toda la materia herida del recuerdo: densidad psíquica, volumen experiencial, huella afectiva, trasfondos cicatriciales de algo inolvidable que se resiste a plegarse tan sumisamente a la forma meramente cumplidora del tramite judicial o de la placa constitucional (31).  Richard marca cómo la memoria inconveniente se excluye del discurso cultural.  Por ejemplo Richard hace notar la falta de atención crítica que recibieron  los testimonios de Luz Arce y “La Flaca” Alejandra, dos “quebradas” cuyos relatos complican la percepción mítica y pura de la izquierda.  Según Richard, hay un dilema social de recordar o expulsar el pasado y por eso la producción cultural oscila entre los cantos aburridos de ideales políticos y recuerdos mórbidos de ayer y los relatos livianos y triviales hechas para el mercado de hoy (37).

LA ROPA AMERICANA. Nelly Richard plantea la comercialización masiva de la ropa usada como un ejemplo de un residuo de la cultura chilena; un fenómeno que no logra integrarse con el discurso de la modernidad y con el fetichismo de lo nuevo.  Richard detalla una instalación llamada Residuos Americanos (1983) del grupo de arte chileno CADA presentada en Washington DC.  La instalación examina la relación entre la ropa usada enviada desde los Estados Unidos para su venta en Chile y lo grotesco.  Se exhibe la ropa usada en una escena mientras una grabacíon transmite el sonido de una cirugía para sacar un tumor cerebral, intercalando la enfermedad de Chile bajo la dictadura con el exceso americano.  Residuos Americanos es una táctica de denuncia que revela lo grotesco de la dictadura y la desigualdad en que el Tercer Mundo recibe las sobras no consumidas del Primer Mundo dentro del contexto de dictadura (119).  

LA UNIVERSIDAD. En la tercera parte, “La cita académica y sus otros” Richard trata de fomentar los estudios culturales y la transdisciplinaridad.  Relaciona la división entre saberes “autorizados” y saberes “desautorizados” con el tiempo de la dictadura.  Según Richard, el sistema universitario cuestiona la jerarquización del conocimiento a la vez que refuerza el mismo sistema con formas académicas excluyentes.  Richard propone ir más allá de los límites de la especialización disciplinaria. 

ICEBERG. La cuarta parte del libro "Polémicas, travestismos" tiene que ver con debates públicos culturales.  El primero tiene que ver con el pabellón de Chile en la Expo de 1992 en Sevilla.  Su principal atractivo fue un iceberg traído de la Chile Antártica.  La presentación de Chile en la Expo tuvo el carácter  de una campaña de publicidad: “En el primer caso, la superficie ahistórica de un monumento natural (el iceberg) situado fuera del tiempo y del espacio sociales, cumplía con anular toda referencia al Chile histórico de la revolución socialista y con suprimir el recuerdo tercermundista de los conflictos de significados que oponían, bajo la ideología contestataria del subdesarrollo, lo periférico a lo metropolitano, lo tradicional a lo moderno, lo popular a lo culto, lo autóctono a lo foráneo, lo subordinado a lo dominante.  Se trataba de “alejar imágenes culturales vinculadas a la década de los 60, imágenes como el folclor, el testimonio, el macondismo o la denuncia…(175) 

BOLIVAR. En el segundo caso, la circulación (infiltración, 184) postal de una reproducción de una imagen de Simón Bolivar travesti del artista Juan Dávila y financiado por el Ministerio de Educación en 1994 causa un escándalo por exceder los límites del buen gusto (185).  La polémica al pintar el héroe de la independendencia “como si fuera un desviado” (con cuerpo de mujer) y haciendo un gesto en la calle, popular y obsceno, la mestización de sus rasgos faciales interrumpen la ideología partiarcal y blanqueadora del latinoamericanismo oficial con la hibridación de códigos. 



Juan Dávila, El Libertador Simón Bolivar, 1994.


El GÉNERO. El último caso de la cuarta parte trata de la polémica que se creó en el senado chileno en torno al término “género”, que percibieron como algo importado y ajeno a la cultura nacional.  Richard señala que el concepto de género desmonta el naturalismo de los roles sociales del hombre y la mujer (207).  El concepto de género introduce la ambigüedad y lo carnavalesco en el discurso nacional de la familia como institución y “célula básica de la sociedad fundada en la unión monógama  y estable de un hombre y una mujer en el matrimonio” (205). 

EL GRAN ESCAPE. En "Puntos de fuga y líneas de escape" Richard plantea el caso de la fuga de cuatro reos del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que se escaparon por helicóptero de la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago.  Richard analiza la simbólica del acontecimiento que la noticia de la “fuga del siglo” pone en escena:

La artificialidad el consenso, la simulación de una base de acuerdos que deja fuera de lo (pre) concertado por ella todo lo que se sale del lenguaje de la política administrativa, quedó súbitamente de manifiesto por la risa ciudadana que desbarató la gravedad del discurso oficial empeñado en convencer seriamente a la opinión pública de lo preocupante de la fuga (231). 




 
Hilos sueltos
1) En Residuos y metáforas Richard analiza dos obras de Diamela Eltit.  El padre mío es un relato que excede y confunde el modelo genérico del testimonio.  El delirio de un esquizofrénico no conduce a una “verdad”.  El libro El infarto del alma de Diamela Eltit y Paz Errázuriz, también excede el género testimonial para presentar una serie de fotografías y comentarios sobre la locura, el deseo y el amor entre enfermos mentales de una institución de Chile.
2) Nelly Richard también cuestiona el lenguaje después de la dictadura porque el lenguaje fue incapaz de representar la experiencia vivida; el lenguaje no permite la comprensión de lo sucedido.  Por ejemplo, Richard da el ejemplo del discurso de la sociología que se hizo cara a la violencia de la dictadura con estadísticas y con técnicas meramente recolectoras y ordenadoras de datos.  Estos métodos no fueron capaces de enfrentarse éticamente con las personas que aparecían como sus objetos de investigación (47).