La pos-memoria en La habitación al fondo de la casa de Jorge Galán

Me interesa aquí comentar algunos aspectos del proceso de la transmisión generacional de la memoria que plantea Jorge Galán en La habitación al fondo de la casa (2013)[216pp].  En una habitación al fondo de una casa en San Salvador, Magdalena comparte con su nieto sus recuerdos de un siglo de vida en El Salvador.  Es a través de las memorias de su abuela que el nieto puede conocer el amor de sus parientes, las anécdotas de su familia y el paradero de sus padres y tíos.  Por ejemplo, Magdalena recuenta la triste historia de la masacre de sus hijos mientras visitaban la casa de tres compañeros de la universidad.  La historia oficial era que uno de ellos era dirigente de una célula guerrillera y que los habitantes de la casa provocaron el ataque.

En la novela de Jorge Galán la memoria se transmite de abuela a nieto en el espacio íntimo de una habitación de una casa privada.  Según Marianne Hirsch en The Generation of Post Memory, es en este contexto familiar que se forma la pos-generación que carga con los traumas y las memorias heredadas.  El nieto está suspenso entre dos mundos; uno recreado por la memoria de su abuela y el otro, el mundo en que se mueve una nueva generación.  Se ve que el nieto mantiene cierta distancia de las memorias de su abuela; no confía del todo de sus historias y está consciente siempre de la realidad fuera de la casa.  Los ruidos y las luces de la calle, por ejemplo, interrumpen la narración de su abuela:  

La oscuridad de la habitación y ella se habían convertido en una misma cosa, y apenas podía escuchar su voz interrumpida a veces por el murmullo del viento en los árboles de afuera, de la calle, donde la gente deambulaba a esa hora temprana de la noche y los faroles iluminaban las aceras con una luz amarillenta antes que blanca y el ruido espantoso de los coches apagaba la musiquilla ingenua de los grillos, y las estrellas, tantas en aquel cielo sin nubes, brillaban para nadie.  (211)     

La imaginación, dibujo de Naldojunio
Marianne Hirsch propone que la pos-generación inscribe la memoria a través de la imaginación (The Generation of Postmemory 5).  Como el nieto no tiene recuerdos personales de sus padres y tíos, no los puede recordar directamente; tiene que trabajar para imaginarlos con la ayuda de las historias de su abuela hasta que llega a establecer una relación propia con el pasado:

Allí los vi.  Eran como una fotografía de familia.  La sensación fue extraña, no tuve miedo, incluso podría decir que era casi de familiaridad…comprobé que aún estaban allí, dos hombres sentados en unas mecedoras puestas una junto a la otra.  Después una mujer llegó de quién sabe dónde y se paró junto a uno de los hombres.  Los veía con claridad e incluso escuché algo así como un murmullo y entonces ya no supe si era la brisa que venía del patio o eran ellos.  (213-214) 

La habitación al fondo de la casa se puede leer como un llamado a la pos-generación para acercarse al pasado a través de la imaginación.  Para las generaciones que no vivieron la guerra o los mayores eventos históricos del siglo pasado, la imaginación reemplaza a la memoria personal y llega a tener un papel sumamente importante.  El espacio familiar es un lugar propicio para transmitir la memoria e imaginar el pasado, pero la misma novela de Jorge Galán revela que la producción literaria y cultural también abre espacios para imaginar el pasado.