Emergencias: Escritos sobre la literatura, arte y política, Diamela Eltit

Diamela Eltit from Princeton University Library Blog
Emergencias: Escritos sobre la literatura, arte y política (2000)[ 205pp] es un conjunto de textos de Diamela Eltit recopilados por Leonidas Morales.  Los textos constituyen una crónica ensayística de los años 90.  Para Eltit, el golpe de 1973 inaugura un cambio cultural que orienta la sociedad hacia “el compra y vende y el derecho (obligación y deber) a la deuda como forma seudo democratizadora” (Las dos caras de la moneda 23).  El primer ensayo tiene que ver con sus memorias del ataque al Palacio de la Moneda.  Eltit juega con el sentido de la palabra “moneda” para enfatizar el golpe como una ruptura socio-económica: “sólo buscaba la implantación de un capitalismo radical, camuflado detrás de discursos estereotipados que nombraban sin cesar la patria, el orden y la integridad de la familia chilena”.  El segundo ensayo continua con el tema económico y trata la relación literatura y mercado: “El mercado -eso lo sabemos– trabaja contra la memoria, trabaja con un deseo inapelable y febril de presente: ‘A comprar a comprar porque mi mundo se va a acabar” (La compra, la venta 25).  Para Eltit, la sociedad chilena vive dominada por un espectáculo cultural promovido por los poderes dominantes.  Eltit pregunta cómo los productores literarios : críticos, escritores, teóricos pueden abrir una pequeña brecha que pluralice lo monolítico y lo hegemónico del campo cultural (La compra, la venta 27).  “Estamos bajo los efectos de una arrasante maquinaria de producción de subjetividades en las cuales se cursan sensaciones, emociones, discursos, certezas, estilos” (La risa impura 40).  Lo que se recuerda y lo que se olvida públicamente son efectos de la hegemonía cultural.  Eltit discute la memoria tabú: “Pienso en la imagen del torturador, del delator, la imagen latente de la traición.”  Esas memorias no salen porque son esclavas al pacto social y a discursos retóricos como la democracia (Pactos e impactos 47).

Varios ensayos del libro tratan el tema de las autobiografías de dos “traidoras”, Luz Arce y Marcia Alejandra Merino.  Eltit describe el contenido de estos libros como conflictivo e iluminadores, “en primero término por el silencio que rodeó las apariciones de los libros cuando se cumplían veinte años del golpe…un silencio sospechoso ante libros autobiográficos que contenían además señas y documentación sobre estrategias  y sujetos implicados en la tortura” (Vívir, ¿Dónde? 56).  Para Eltit la indiferencia frente estos libros tiene que ver con la política del mercado que no se abre a esas narrativas y lss relega al “espacio amnésico”( Vívir, ¿Dónde? 59).  Los libros de Luz Arce y Alejandra Merino tuvieron una recepción casi inexistente y Eltit explica esta recepción con la política neoliberal, las autocensuras y las represiones que no permiten un acercamiento ético con el pasado (Cuerpos nómadas 62).
Street Art, Santiago de Chile
Los espacios, personas y acciones que resisten la hegemonía cultural incluyen ejemplos de los Estados Unidos como un santero en Nueva York y el grupo CADA en Chile durante la dictadura.  En Nueva York Eltit asiste a una ceremonia de santería. Eltit describe la ceremonia de santería en los Bronx de Nueva York como un espacio de resistencia cultural donde se practica una cultura completamente marginada (116).  Este ensayo me recuerda al concepto de “la isla urbana” de Josefina Ludmer, comunidades a la vez interior y exterior a la ciudad (Ludmer 129).  La isla urbana es una familia provisional y abierta que reúne la gente que la ciudad ha expulsado en una extraña comunidad (Ludmer 131).  Eltit recuenta su propia participación en el colectivo CADA durante la dictadura.  Describe el grafiti público NO+ como un desafío a la cultura hegemónica que permitió que la gente expresara su desacuerdo públicamente.  Otras acciones como Para no morir de hambre en el arte también interrumpen la visión hegemónica cultural:

Hoy pienso que el trabajo de CADA se abocó a establecer una producción cultural que no cesó de explicitar apasionadamente el malestar, la crítica, la abierta disidencia no sólo con la realidad dictatorial sino además con otras prácticas artísticas.  La calle en oposición al museo, lo serial frente al objeto único, la relevancia del sujeto popular en oposición al univoco dominio burgués, la sostenida lucha por la recuperación de la inscripción ciudadana, lo inclusivo sobre lo exclusivo fueron los tópicos que marcaron su breve transcurso.  (CADA 20 años 158)