El venado y el colibrí de Eduardo Sancho y David Escobar Galindo


El venado y el colibrí (1996) [101pp.] es un libro de poemas que nace de la colaboración entre Eduardo Sancho y David Escobar Galindo, dos representantes en la mesa de negociación por la paz. Amigos en la primera juventud, la guerra y la confrontación ideológica separan a Sancho y Escobar Galindo por más de veinte años hasta que se vuelven a encontrar en el diálogo de la paz en Caracas, Venezuela.  En las tardes recluidas de ese proyecto negociador cruzan las primeras ideas para El venado y el colibrí.  El tono del libro retoma el ambiente de respeto predominante en la mesa de negociación entre los guerrilleros y los oficialistas: “Este libro consta de dos partes independientes, integradas en la atmósfera de las respectivas experiencias durante un periodo fundamental de nuestra historia”.  Eduardo Sancho escribe los poemas de la primera parte, “En la ruta del venado”, y David Escobar Galindo, los de “En la ruta del colibrí”.  

Lejos de establecer una jerarquía de valores, los poemas de esta colección representan dos posiciones éticas frente la guerra y la reconciliación de posguerra.  La poética se inspira en dos símbolos mesoamericanos; el venado y el colibrí.  El venado es un símbolo de la armonía forjada a través de la sensatez y la independencia.  El colibrí simboliza la levedad del ser y la dulzura de la vida.  Se conoce por su capacidad de adaptación y flexibilidad, manteniendo siempre una perspectiva lúdica y optimista.  La colaboración patente en este libro de poemas sirve de modelo para poner en práctica una cultura de la paz.


HOY TERMINÓ LA GUERRA de Eduardo Sancho
Hoy terminó la guerra
Se apacigua la Madre Lempa
Y las piedras pierden su dolor
En el parto de cervatillos

Hoy los niños abundantes con floreros de taza
Alquimia de ausoles
Lluvia en el parque, quietos

Antes de la devoción,
La palabra se asombra de vida
Como signo del caracol antes del mar

…Terminó la guerra
para derribar el tapial que separaba la ternura de las inquietudes
para que no se repita el instante amurallado
para que uses el amuleto de la lluvia,
amuleto del horno, el amuleto de los astros,
en la ruta del venado en su sed en su cervatillo bambi.

CORRESPONDENCIA de David Escobar Galindo
Hay una flor al haz de la ventana.
Color humilde cuyo nombre ignoro.
Mas llega el colibrí, y es un tesoro
Lo que descubre en su entrañable grana.

Una flor roja y tímida, que ufana
Deja temblar sus estambrillos de oro.
Y después de esta ofrenda, sin azoro
Podrá mostrar su marchitez mañana.

Dura un día la flor, pero cumplido
Fue su destino, en miel transfigurado,
Sin conocer la angustia del olvido.

El alma es otra flor que ha madrugado
Para ofrendar su elíxir escondido
Al colibrí del sueño, desvelado.
(lunes 2 de noviembre de 1992)  

**El venado y el colibrí.  Impreso en la Dirección de Publicaciones e Impresos CONCULTURA. San Salvador, El Salvador.