Thursday, July 3, 2014

Sacrificios humanos contra derechos humanos: Relato del secuestro de un banquero salvadoreño

Mural de los Acuerdos de Paz Antonio Bonilla CIFCO San Salvador, ES.
Esta semana me toca un acercamiento al tema de los derechos humanos difícil y francamente incómodo.  Con esta entrada mi intento es ser crítica sin afiliaciones políticas y con la esperanza de que esto sirva para estimular el diálogo y el debate.  En línea con esta temática estoy re-leyendo Sacrificios humanos contra derechos humanos: Relato del secuestro de un banquero salvadoreño y de otros más (1986), el relato de Luis Escalante Arce, un banquero salvadoreño secuestrado en el período antes de la guerra por las FPL.  Aquí voy a enfocarme en el caso de Escalante Arce en específico, pero las interrogaciones que planteo se podrían aplicar de la misma forma a cualquier de los casos que relata Arce en la segunda parte del libro.

Para empezar, es curioso cómo en este relato se invierte el modelo de la violencia institucional que se suele ver en el género testimonial.  Siento como si estuviera leyendo a través de un espejo; el mundo se ve igual y, al mismo tiempo, al revés.  Por una parte la posición privilegiada del autor hace que este relato no figure en el marco del testimonio.  John Beverley en “The margin at the center: On Testimony” propone que el testimonio es la experiencia vivida contada en la primera persona por una persona que enuncia desde los márgenes de la literatura.  Luis Escalante Arce, por su posición económica y social, no puede ser el sujeto de un testimonio aunque él afirma que cuenta la verdad que él sufrió es su propio ser (28).  Esto se puede justificar, me imagino, recordando que Escalante Arce es un sujeto con el poder de enunciar desde una posición social centrada.  Sin embargo, por su categoría de “relato” este texto no goza del privilegio de “la verdad” que Beatriz Sarlo propone en el testimonio.        

Luis Escalante Arce narra su secuestro y reclama que ni las autoridades del estado ni las organizaciones de los derechos humanos consideran su caso como una violación de los derechos humanos.  Insiste en que nunca se investigó el crimen y que no hubo juicio ni reparaciones para él y su familia.  Es interesante que no cuente este caso ni los otros crímenes contra la derecha como violaciones de derechos humanos puesto que los derechos humanos son, en teoría, naturales, inderogables y universales.    

Otro asunto importante de este libro es que se escribe para un público norteamericano.  Esto se nota fácilmente por la inclusión de un mapa básico que nombra los países del istmo, pero también por su propia admisión: “Les conviene a los norteamericanos y a otros leer este libro para conocer hechos que han pasado inadvertidos” (20).  Se nota que un motivo importante del libro es enfrentarse con los “malentendidos” históricos que llevaron a que los Estados Unidos cortara el programa de asistencia militar a El Salvador.  En la perspectiva de Escalante Arce, por ejemplo, Monseñor Romero daba refugio a “terroristas”, las cuatro monjas asesinadas colaboraron con rebeldes, y los jesuitas participaron abiertamente en la ofensiva final de 1989.  En su estimación, el marxismo internacional infiltró el país e instigo la sublevación de 1932.  El ejército “sofocó el movimiento” e instaló un régimen de orden y de progreso, pero a partir de los años sesenta “los vientos del marxismo que soplan desde Cuba van haciendo navegar a El Salvador hacia esa orientación”(22).

Otra cosa que quiero señalar es que el título retoma la dialéctica de civilización y barbarie.  Según Escalante Arce, “los derechos humanos” parecen ser un discurso democrático de progreso y civilización, pero para él, “los derechos humanos” es un discurso vacío que permite que se cometan barbaridades como los sacrificios humanos que él asocia con el tiempo precolombino.  “Relato mi caso para que la opinión pública de los países que creen en el valor de las palabras libertad, orden, ley, autoridad, conozcan las actuaciones de quienes dicen defender los “derechos humanos”; pero que practican los “sacrificios humanos”(45).

En síntesis, este es un libro que da mucho para analizar y debatir, pero por ahora los temas más interesantes en mi parecer son los siguientes: 1) La posición desde que enuncia el sujeto 2) La relación entre este texto y “la verdad” 3) La aplicabilidad de los derechos humanos a los secuestros y asesinatos de personas de la derecha 4) La visión histórica de 1932 y de la guerra de los 80’ que presenta Escalante Arce en este libro 5) La dialéctica de la civilización y la barbarie en este libro 6) El valor histórico y social de la memoria de la derecha 7) El significado del título del libro.

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