Apuntes sobre El arte de ficcionar: la novela contemporánea en Centroamérica


El arte de ficcionar: la novela contemporánea en Centroamérica (2012) de Alexandra Ortiz Wallner aporta una manera novedosa y útil de conceptualizar la producción literaria (y cultural) a partir de 1970.  En términos muy básicos, el libro propone tres etapas de la producción novelística; la producción testimonial que incluye las novelas testimoniales escritas entre 1970-1990 (más o menos), la producción friccional de novelas que oscilan entre varios géneros (ficción, H/historia, memoria, testimonio) a partir de 1990, y la producción de una literatura “sin residencia fija” que muestra un punto de vista transnacional. 

Ortiz Wallner parte de las ideas de Beatriz Sarlo (“Tiempo pasado”) sobre el testimonio y hace notar que, durante las guerras más recientes del istmo, el testimonio ocupa una posición privilegiada en términos de su recepción popular, crítica e internacional.  La producción friccional que comienza en El Salvador con La diáspora 1989 de Horacio Castellanos Moya pone en cuestión el concepto de un sujeto testimonial que representa la “verdad” de un grupo colectivo.  Ortiz Wallner arguye que al mostrar los conflictos internos de la izquierda como la muerte de Roque Dalton y los “sucesos de abril” que La diáspora representa una perspectiva disidente que rompe con la visión de una izquierda colectiva y unida.  La producción friccional muestra un regreso a la ficción y una recuperación de lo que Horacio Castellanos Moya considera “el arte de ficcionar” (Wallner 260).  La friccionalidad emerge de las relaciones de tensión entre la memoria, la H/historia y la ficción que le permiten al lector imaginar el pasado fuera del marco de una “verdad” hegemónica.  La ficción friccional abre nuevas maneras de enfrentar el pasado sin comprometerse con contar una “verdad” absoluta.  En la última parte de su estudio Ortiz Wallner se enfoca en la producción literaria centroamericana transnacional que reconfigura el espacio centroamericano para tomar en cuenta sujetos desplazados y fragmentados.   

Utilizando el esquema de Ortiz Wallner se puede organizar algunos de los textos del istmo de la siguiente manera:

Testimonios y novela testimonial:
Debray, Menchú, Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia (1983)
Argueta Manlio, Un día en la vida (1980)
Martínez Ana Guadalupe, Cárceles clandestinas (1992)
Alegría Claribel, No me agarran viva (1987)

Novelas friccionales:
Castellanos Moya, La diáspora (1989)
Belli Gioconda, El país bajo mi piel (2001) *también es transnacional
Ramírez Sergio, Adiós Muchachos (2007)
Lindo Roger, El perro en la niebla (2007) *también es transnacional
Castellanos Moya, Tirana memoria (2008)
Rossi Anacristina, Limón reggae (2008)
González Huguet, Jimmy Hendrix toca… (2011)
Huezo Mixco Miguel, Camino de hormigas (2014)

Novelas sin residencia fija:
Castellanos Moya, El asco (1997)
Belli Gioconda, El país bajo mi piel (2001)
Claudia Hernández, Olvida uno (2005)
Lindo Roger, El perro en la niebla (2007)
Escudos Jacinta, Cuentos sucios (2007)