¿Qué hace que un libro sea malo? El curandero de amor de Washington Cucurto

Anoche empecé a leer El curandero de amor (2006) de Washington Cucurto.  Traté de hallarle la gracia por las primeras cuarenta páginas, pero allí por la página 43 me di por vencida.  Sin embargo como me toca discutir el texto en un seminario esta semana no hay remedio aparte de leer las 200 páginas que ejemplifican, para mí, la mala escritura.  Voy por casi la mitad y para descansar un poco me he quedado frente el laptop pensando, ¿Qué es lo que hace que un libro sea malo?

Hay algo dentro de mí que quisiera poder creer que la mala escritura no existe y que toda lectura es constructiva como cada cual tiene sus propios gustos.  Tampoco pretendo ir más allá del terreno subjetivo en esta crítica; puede que el libro ni sea tan malo y a lo mejor la deficiencia es mía.  Puede que no exista la mala literatura, sólo los lectores perezosos, elitistas, impacientes, y mal acostumbrados.  En fin, por algo, Planeta Emecé lo decidió publicar y no es por gusto que haya terminado en la lista de lecturas obligatorias del seminario graduado.  Sin embargo, y a pesar de todas estas admisiones, insisto en que El curandero de amor gana un lugar propio entre las peores novelas que jamás he leído.  El ambiente desespera, el protagonista es despreciable, las representaciones de los personajes femeninos son misóginos y además no convencen, la temática es monótona y trivial, y el autor parece aferrarse a lo tabú para ver si así logra medio mantener la atención del lector.

La crítica más optimista ve en El curandero de amor un libro avante garde que interrumpe la hegemonía estética de la cultural elitista.  Arguyen que Cucurto representa a seres marginales de una forma más democrática a la que solemos encontrar en las novelas.  Sobre todo la crítica enfatiza que no podemos separar a Cucurto y su actividad social de su escritura; que sólo tomando en cuenta quién es el autor como cartonero (en Eloísa Cartonera) podemos llegar a entender el rechazo del consenso cultural que presenta su ficción.  Pero, ¿Cómo le vamos a dar carte blanche a la obra de Cucurto simplemente porque acordamos con su política personal?  Me encanta Eloísa Cartonera como un proyecto social y literario, y aun así, este libro no me encanta, para nada.

En La muerte del autor Roland Barthes arguye en contra de la lectura y la crítica de un texto que se basa en la identidad del autor.  Según Barthes no podemos sustentar nuestras interpretaciones de un texto en las opiniones políticas del autor, ni en su contexto social, ni en su raza, ni en su edad, ni en cualquier otra característica personal.  Si la identidad del autor sirve para evaluar la calidad del texto, ¿No estamos frente otra forma de tiranía estética?  Si no nos gusta el texto nos tildan de burgueses elitistas.  Y de ahí me preguntó si El curandero de amor se publicó no por su calidad literaria sino por la identidad del autor.  ¿Si yo presentara este libro a un editorial, me lo publicarían?  ¿Y eso es “democrático"?
   
Se habla bastante de la literatura que llama la atención por ser buena, pero casi nunca de los libros que llaman la atención por ser malos, así que, en tu opinión ¿Existe la mala literatura? ¿Qué hace que un libro sea malo?