Friday, January 31, 2014

Why the US Should Care About El Salvador's Presidential Elections on Sunday




Maybe it was the Polar vortex that gripped large parts of the U.S., but El Salvador's elections on Sunday have pretty much flown under the radar of the United States media.  And yet, there is good reason to pay attention.  The FMLN is the party generally projected to win the election and is the guerilla organization that morphed into a political party after the signing of the peace accords in 1992.  The FMLN candidate Salvador Sánchez Cerén is running against Norman Quijano, the candidate for the conservative right wing ARENA, a party backed by the country's waning oligarchy with nefarious ties to the U.S. backed death squads during the war in the 1980s.

In mentioning the histories of these parties it is difficult not to stress how much the issues on the table have changed in the "postwar" era.  The ARENA party no longer has hegemonic control of the national discourse and the FMLN has lost much of their revolutionary mystique as a result of the largely disappointing presidency of Mauricio Funes characterized by impunity, gluttonous superficial spending, and secret negotiations with the country's gangs, with the ALBA petróleos (Bolivarian Alliance for the Americas) international bloc and with the narco-trafficking Colombian FARC.  While the U.S. tends to address narco-trafficking as a south of the border issue, U.S. consumers and traffickers play a central role in the international crisis.  And even though many in the U.S. continue to think of El Salvador as an insignificant third world country, drug traffickers realize the importance of El Salvador, which they call "El caminito" the little pathway, in getting their product to collaborating traffickers and consumers in the North.

Additionally, impunity for past human rights violations remains a central issue for many Salvadorans and should merit at least a passing glance from U.S. citizens whose tax dollars funded a large part of the state repression in the 1980's.  ARENA is tied to the vast majority of human rights violations and the FMLN candidate also has a seedy past as a guerilla commander who directed widespread massacres of guerillas accused of ideological weakness and treason.  As a result neither FMLN nor ARENA candidates seem committed to addressing past atrocities, but this remains an issue to watch since there has been some movement by national human rights organizations to overturn the amnesty laws passed after the war.

I hope you will tune in with me on Sunday February 2nd to watch El Salvador's election.  Like it or not, the past and present of the U.S. is tied to the fate of "El caminito".

Wednesday, January 8, 2014

Juegos de la memoria



Nelson López Rojas, Juegos de la memoria-Mindgames.  Nueva York: Artepoética Press, 2013. 115 páginas. 

La necesidad de traducir es algo que cada inmigrante experimenta; empieza inofensivamente con el lenguaje práctico y cotidiano, pero luego traducir se convierte en algo que te subyuga.  Con el tiempo uno va narrando los sucesos de la vida con el idioma “extranjero” hasta que llega la noche que soñamos en el otro idioma y sabemos que ese lenguaje hegemónico ha retocado nuestra identidad.  Por otra parte comunicarnos en otro idioma es casi siempre un esfuerzo inútil; nuestras palabras son signos destinados a naufragar sin llegar nunca al significado que nos movió a enunciarlas.

Los poemas bilingües de Juegos de la memoria (2013) de Nelson López Rojas revelan esta preocupación con el lenguaje, la traducción y la identidad.  En poemas como “Perdido en América”, por ejemplo, el yo poético trata de comunicarle a un tipo que se llama Jack que él es de El Salvador en Centroamérica.  Sin embargo el mapamundi de Jack sólo admite la existencia de América, que entiende como los Estados Unidos, y México, que para él es toda Sudamérica.  Ya que la perspectiva de Jack es la dominante, el salvadoreño se resigna, “Estamos en el corazón de América, en la cintura, en el centro, en el ombligo.  Sin embargo, se nos ha borrado del mapa, de su mapa”.  Es más, la identidad del yo poético también se pierde en la labor de traducción; le cuesta a Jack pronunciar su nombre así que lo cambia a ‘Hose A’ (José).

En otros poemas como “Letanía de pecados caninos” y “¿No hay misericordia?” la cultura estadounidense, al traducirse, sigue siendo un modo de vivir distante y ajeno.  Las tradiciones como los pavos en el día de acción de gracias y la costumbre de que los hijos se vayan de sus casas al cumplir los dieciocho años son fuentes de la alienación cultural del inmigrante que el poeta recoge muy bien.  Los juegos de la memoria o mind games son parte de la experiencia de inmigrar; son el fruto del  enfrentamiento directo con los límites del lenguaje y de entender que cada traducción siempre queda incompleta.  Los poemas de Nelson López Rojas nacen de este espacio indomable y lúdico que se niega a la traducción.

En Documented: The Community Blackboard la artista salvadoreña, Muriel Hasbun, alude a la experiencia de la pérdida del español.  Escuche el audio aquí:

WJT Mitchell — Notes on Picture Theory

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