Saturday, June 29, 2013

El Salvador's Right to Public Dissent



San Salvador, El Salvador.  Salvadorans have lost the right to publicly criticize their presidential hopefuls.  Friday morning I woke up to the news that the Legislative Assembly has approved a decree whereby the “defamation” of any presidential candidate or presidential hopeful carries a fine of at least five thousand and up to twenty-five thousand dollars. The decree expires after the presidential campaign in 2014, but until then all means of critical communication that discredits a candidate for the presidency or vice presidency carries legal consequences.


Recently there has been increasing criticism in the media of the FMLN party candidate, Salvador Sánchez Cerén, who has been accused of extensive human rights violations during his time as a leader of the Popular Liberation Front [FPL]. Another point of concern goes back to 2009 when El Diario de Hoy revealed that the GANA candidate, Elias Antonio Saca, transferred hundreds of millions of dollars out of the state budget during his previous run as President (2004-2009). Norman Quijano, the current mayor of San Salvador has very recently also been accused of corruption. In light of these realities, this decree places absurd limits on public dialogue that is necessary in order to evaluate the basic integrity, principles, and decency of the candidates that are vying for the top leadership position of the country. Instead of silencing ideas with penalties and fines, why not counter with other ideas in the spirit of true democratic and ideological plurality?


Not only is this an outrageous decree because it limits free expression of thought, but it ignores the last twenty or thirty years of globalization and technological innovation that have drastically accelerated the global flows of people and information. To give an example, how will this decree apply to a Salvadoran dual citizen living in Los Angeles who contributes a problematic blog post to an online news source?


We have a right to dissent, to disagree and to be critical using public means of communication to create dialogue, to debate and to share ideas about the candidates. What hope can we have for our democratic transition if citizens are denied a say in the decisions that affect our lives, if we allow arbitrary regulations that limit the ability to choose our leaders, and if we do not hold our leaders accountable for their conduct.

Saturday, June 22, 2013

Friday, June 21, 2013

CIDAI-Archivos UCA

Persona encargada de CIDAI en UCA el 15 de junio de 2013: Verónica Guerrero
Comunicaciones del ERP, FUP, FMLN desde los años 70 y la colección Tommie S. Montgomery   

Aquí revisé un comunicado del ERP de 1977 que explica, desde su punto de vista, el caso de Roque Dalton en mayo de 1975.  Lo interesante para mi es que esta documentación da información sobre los conflictos internos de la izquierda y ayudan a matizar las organizaciones en toda su complejidad y no sólo como una izquierda homogénea.  En el comunicado del ERP hay un fuerte tono de desprecio a Roque Dalton por ser "pequeño burgués"  hasta señalan que el hecho de serlo no debería ser causa suficiente para matarlo, pero para que lo digan quiere decir que sí fue un factor importante: "La ejecución de Dalton fue un error político ideológico, ningún pequeño burgués aventurero merece ser muerto sólo por el 'echo de serlo'.  Este grave error lo reconocemos porque la autocrítica es el motor ideológico que nos hace avanzar..."  Además el autor de la comunicación del ERP propone a Roque Dalton como una figura heroica de los burocratas intelectuales y no del pueblo: "Han caído muchos que pesan y valen 100 veces más que lo que valía Dalton sólo que el Dalton poeta y escritor hizo su vida donde la publicidad y el culto al individualismo donde es norma, y hoy muerto, han acudido a condenar a los "asesinos" de tan precario poeta, escritor, simpático y cordial amigo" (37).       



Wednesday, June 12, 2013

Sacrificios humanos contra derechos humanos: El secuestro de Luis Escalante Arce

En línea con la orientación objetiva y no política de mi investigación, estoy leyendo el testimonio de Luis Escalante Arce, un banquero salvadoreño que fue secuestrado en el período antes de la guerra por un grupo de izquierda: Sacrificios humanos contra derechos humanos: Relato del secuestro de un banquero salvadoreño y de otros más (1986).  Voy por la página 70 de 109 páginas y es muy impresionante leer los detalles de un secuestro, una violación de los derechos humanos, de un hombre de derecha.  El libro también incluye las historias de otras personas de derecha que secuestraron durante la guerra y a fines de los 70.  No sé si hubo algún juicio en los casos de violaciones de los derechos humanos de la gente de derecha-me imagino que no, pero es algo que tengo que investigar más.  Este libro me hace preguntar cómo puede haber una "recuperación completa de la memoria histórica", como propone el Presidente Funes, sin incluir estas memorias.  A pesar de que estas violaciones de derecha hayan sido más reconocidas que las de izquierda, ¿No es tan nefasto omitirlas de la memoria histórica que otorga el estado ahora como era que ARENA permitiera los silencios que beneficiaban a la derecha?  ¿Qué valor histórico y catártico puede tener la memoria nacional romantizada, simplificada y masticada donde no entran ni las contradicciones ni las tensiones del pasado?  ¿Si no entramos en los aspectos más complicados del pasado, qué esperanza hay de deshacer los nudos de la memoria?        

Saturday, June 8, 2013

Siete pasos para colaborar con la impunidad



Por Evelyn Galindo-Doucette (*)

Madison, Wisconsin.- Inspirado por la postura del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) de Guatemala frente al juicio a Efraín Ríos Montt.

1) Establezca los parámetros de la conversación. Hable en dicotomías para enmarcar el asunto de reconciliación en términos absolutos de blanco o negro. Plantee los elementos básicos de la paz como si fueran mutuamente excluyentes; la justicia o la paz, la verdad o la justicia, el pasado o el futuro.

2) Nunca se rinda. Enfatice en todo momento que la paz se fundó en principios estables, duraderos y firmes y que no le conviene a nadie revisitar, reexaminar ni reevaluar esos fundamentos. No permita que nadie plantee la reconciliación nacional como un proceso evolutivo de largo plazo; esta lógica es una pendiente resbaladiza.

3) Invoca a lo irrefutable. Siempre es una excelente táctica subrayar lo obvio. Por ejemplo, algo así como que fue un conflicto de más de un bando: la Guerrilla y las Fuerzas Armadas, o que sería difícil esclarecer en un proceso jurídico la responsabilidad por violaciones de los derechos humanos.

4) Rehúsese a ver las cosas como son. Cuando la gente propone que la indignación no se ha desvanecido con el pasar del tiempo y dan ejemplos de países como Uruguay y Chile que iniciaron procesos de justicia mucho después de sus conflictos armados, simplifica y normaliza la violencia en cuestión con un adagio preparado como «no hay que abrir viejas heridas».

5) Respáldese en la relación entre las figuras del colonizador y colonizado. Insista en que los subalternos son seres marginalizados sin agencia propia y que todo el clamor por la justicia es orquestado por entidades nacionales idealistas o extranjeros imperialistas.

6) Asuma un tono moralizante. Hable de sacrificios necesarios que se hacen por la democracia, la institucionalidad judicial y la reconciliación nacional. Insinúe que es una falta de respeto polarizar ideológicamente al país con demandas por justicia.

7) Desentiéndase. En el peor de los casos hágase el despistado y pregunte algo así como: ¿Qué intentarán conseguir estos grupos con todo este montaje?

(*) Columnista de contrACultura.

WJT Mitchell — Notes on Picture Theory

In analyzing the “pictorial turn” in his book Picture Theory, Mitchell begins by raising important questions about how images reference t...