Wednesday, January 23, 2013

Hermana lejana emite alerta


Respuesta a la alerta de viaje para El Salvador emitido por el Departamento de Estado de los Estados Unidos el 23 de enero de 2013

Por Evelyn Galindo-Doucette (*)

MADISON, WISCONSIN Se les advierte a todos los ciudadanos de El Salvador que solicitan visas de inmigrante, o que piensan ir a los Yunai como puedan, que la situación en los Estados Unidos no es nada chiche tampoco. La violencia y la falta de reflexión sobre ésta son problemas graves en el país. Mientras en El Salvador hasta se ha hecho una tregua con las pandillas para ver cómo se baja la tasa de homicidios (71 por cada 100.000 personas), en ciudades como Detroit esta tasa llega a 48 por 100.000, y la gente sigue insistiendo en que las armas son una parte indispensable de la identidad nacional.[1] Los que piensan matricular a los hijos en las escuelas públicas deben tomar precauciones adicionales ya que, trágicamente, los ataques perpetrados en centros educativos ya no son acontecimientos fuera de lo común en términos nacionales.

De hecho, la plaga de violencia en las escuelas es una de las más preocupantes señales de los complicados problemas sociales, psicológicos y espirituales que enfrenta el país. Ciertas ciudades muestran más altos niveles de actividad criminal que otras. Según US News las más peligrosas son St. Louis, Atlanta, Birmingham, Orlando y Detroit. Con todo, se recomienda que los inmigrantes tomen precauciones al establecerse en cualquier parte de los Yunai.

El crimen motivado por odio a los hispanos también ha aumentado en la última década. Se cree que estos crímenes forman parte de una tendencia mayor de resentimiento y de desconfianza hacia los hispanos en los Estados Unidos.[2] Hay que tener en cuenta además que la mayoría de las transgresiones contra los inmigrantes indocumentados nunca se resuelven puesto que muchos ni se dan a conocer por miedo a la deportación. Desgraciadamente, parece que el gobierno todavía no tiene ni está desarrollando un sistema moderno y eficaz que pueda proteger al público actual del siglo veintiuno, que es en gran parte, transnacional.

En fin, a pesar de su extensa historia de intervención cultural, política, militar y económica en los países latinoamericanos, el gobierno de los Estados Unidos todavía no acepta su propia responsabilidad en muchos de los graves problemas de nuestras sociedades. Esto contribuye directamente a las olas de migración que tanto detestan. Hasta el momento, la lucha contra la cultura de la violencia y el egoísmo generalizado en los Estados Unidos ha sido limitada.

[1] Crime in the United States FBI 2011

[2] Anti-Latino Hate Crimes Rise Huffington Post 17 oct 2012

*Columnista ContraCultura

Monday, January 21, 2013

Nuestro Baile con serpientes *

MADISON,WISCONSIN-La inmoralidad, el excremento, la mugrosidad, los cadáveres, el canibalismo, lo apestante y la bestialidad son aspectos de la humanidad que la sociedad considera despreciables. Reconocemos la presencia de lo abyecto porque nos da náusea, nos inspira miedo y nos despierta la adrenalina. Sin embargo, justo antes de repugnarnos, lo abyecto atrae al ser humano y éste se asoma ante él y se deleita de lo prohibido.  
Delimitar “lo abyecto” es una labor continuamente necesaria para el sustento de la identidad. Resistimos con vehemencia todo lo que nos recuerda nuestra propia fragilidad, mortalidad y animalidad. De modo que cuando nos enfrentamos con lo abyecto, nuestra identificación con éste nos incomoda y provoca el rechazo:
Desperdicios y cadáveres ... me muestran lo que definitivamente hay que hacer de un lado para poder vivir. Estos fluidos corporales, esta impureza, esta mierda son lo que la vida resiste, apenas y con dificultad, por la muerte. Allí estoy en el límite de mi condición de estar vivo. Mi cuerpo se libera, como un organismo vivo, de esa frontera.1
El lector de Baile con serpientes (1996) de Horacio Castellanos Moya se encuentra con lo abyecto primero en don Jacinto, un personaje mugre que apesta a orina y alcohol. Vive en su Chevy amarillo y sale para renquear por la ciudad hurgando desperdicios de basureros, emborrachándose en los bares, y participando abiertamente en actos sexuales que la sociedad considera “inmorales.” Eduardo, el protagonista, mata a don Jacinto, le quita las llaves del Chevy amarillo, y asume su identidad.  
Se puede razonar que el Chevy amarillo representa la frontera con la abyección. Al abrir la puerta a ésta, Eduardo se siente agobiado por lo abyecto: "el tufo rancio casi me noqueó ..."(22). Al mismo tiempo Eduardo se deleita de haber descubierto el espacio íntimo de la abyección: “Sentí una alegría inédita, abrumadora, porque ese espacio ahora me pertenecía, era sólo mío, para siempre" (23). Sin embargo cuando se da cuenta de la presencia de culebras en el auto, Eduardo responde físicamente a lo abyecto: “El terror me paralizó. No cabía ninguna duda: eran culebras, serpientes quién sabe de qué clase, que habían estado escondidas en las ranuras del auto. Permanecí inmóvil, tratando de controlar mi corazón desbocado, de aclarar mi mente, de no dejarme acabar por el horror extremo” (23). Moya intensifica aún más el doble juego de lo abyecto a través de la personificación de las serpientes y al elaborar escenas eróticas entre Eduardo y éstas.
Es por todo esto quizás que he notado que la gente recomienda Baile con serpientes con cierta aprehensión. Hoy por ejemplo estábamos sentados un grupo de amigos en un café y surgió la plática de esta obra. La recomendación se dio con una explicación tambaleante, “…un libro extraño, pero no lo vas a poder soltar…asqueroso, pero buenísimo…violento al tope, pero se lee fácil.” La verdad es que la abyección en Baile con serpientes termina llenando al lector de contradicciones. Lo pone a uno cara a cara con su propio encanto subconsciente con lo perverso. En fin, nos identificamos con el baile con serpientes metafórico de Eduardo, y esa danza con la fantasía prohibida nos desorienta porque en la misma medida que la rechazamos, nos fascina. Es un libro tremendo. No te lo pierdas.
*Publicado en ContraCultura 20-1-13

¿Somos ciborgos? *


[Todos ustedes son ciborgos. -Amber Case en TedTalks]
MADISON, WISCONSIN- “Todos uds. son ciborgos”, acusa Amber Case en su reciente plática We are all cyborgs now de TedTalks. La palabra ciborgo es una condensación de “organismo cibernético” que designa una criatura orgánica cuya función se complementa de elementos mecánicos exógenos. Así que el ciborgo es una fusión entre lo humano y lo maquinal con la intención de mejorar las capacidades del organismo. ¿Será verdad? ¿Somos ciborgos?    
Por un lado la civilización humana tiene una larga historia de emplear herramientas y técnicas para complementar sus capacidades físicas. La rueda, por ejemplo, desde su invento en 4000 A.C., ha sido una tecnología de inestimable valor. Con todo, lo que nos transforma en ciborgos ahora, según Case, es la manera en que empleamos las herramientas para extender no sólo nuestras capacidades físicas sino el intelecto humano.
Para ilustrar, pensemos en dos aplicaciones llamativas para Iphone y Android. El primero, Current caller ID (2012) para Android, promete eliminar las pausas inquietantes de las conversaciones. Conecta con las redes sociales de la persona con quien se platica y descubre sus más recientes actualizaciones de estado en Facebook y en Twitter. Ahora, sin ninguna escasez de temas para tocar, la plática fluye de forma “natural.”
Otra aplicación provocadora es Google goggles (2012). En un anuncio de la nueva tecnología, un hombre solicita un puesto con una compañía y espera al jefe en su despacho. Se entretiene mirando las fotos que adornan las paredes. De repente entra el jefe con un aire brusco e impaciente. Por suerte, el solicitante acaba de tomar una foto de una imagen con su Google goggles y mientras guarda su celular en el bolsillo le señala el cuadro al jefe, preguntándole si ha estado en el castillo Neuenstein de Alemania. Inmediatamente le suaviza el modo y sabemos que el solicitante se ha ganado a su futuro jefe.
En fin, la aparición del ciborgo es un signo que la tecnología y el ser humano se constituyen mutuamente. Se optimizan las interacciones sociales con el uso de la tecnología, pero también se perfecciona el laberinto de soledad que nos confina y nos separa de los demás.
*Publicado en ContraCultura 14-1-13

WJT Mitchell — Notes on Picture Theory

In analyzing the “pictorial turn” in his book Picture Theory, Mitchell begins by raising important questions about how images reference t...