Monday, December 30, 2013

Palabra del año 2013 El Salvador


Las palabras son signos que captan el espíritu social, político y cultural de las comunidades lingüísticas y nacionales.  “Escrache”, por ejemplo, es la palabra del 2013 elegida por la Fundación del Español Urgente.  La palabra se popularizó en España durante las protestas organizadas en los primeros meses del 2013 por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).  A pesar de su popularidad en España “escrache” tiene un origen transatlántico; en Argentina y Uruguay se relaciona con las acciones públicas de denuncia contra personas acusadas de crímenes de lesa humanidad en las dictaduras de los años 70 y 80.  A partir de los años 90 “escrache” empieza a emplearse en los medios de comunicación para señalar una manifestación directa que suele llevarse a cabo frente al domicilio del acusado.

Selfie, o auto-foto, es la palabra del 2013 elegida por los diccionarios Oxford del idioma inglés.  Un selfie se refiere a un especie de autorretrato fotográfico que se publica en línea.  Es una foto de uno mismo tomada con la cámara de un teléfono celular o con un Smartphone para luego compartirla en la cuenta de Instagram, Facebook o Twitter con el propósito de “documentar” los lugares que uno visita o lo que uno hace durante el día.  Para muchos el selfie es un elemento integral de la construcción de la identidad virtual; una manera de entender el “yo” y la naturaleza humana de los demás.  Otros la consideran la prueba concluyente del egoísmo del siglo XXI.  

¿Cuáles son tus sugerencias para la palabra que mejor refleja el 2013?  

Siete candidatos provisionales:
Archivos” -se refiere al cierre de Tutela legal y a la quema de los archivos de Pro-búsqueda.
Robocop” -se refiere a Alejandro Muyshondt que fue hasta el centro de San Salvador armado con un AK-47, un chaleco antibalas, un casco y mascarilla para recuperar su celular de unos ladrones.
Mujer” -se refiere a la campaña pública “viviendo el feminismo” de Las Dignas y a la polémica internacional que despertó el caso de Beatriz.
Wasapear” -se refiere a las interacciones gratuitas de mensajería instantánea en la aplicación WhatsApp.
"Expapa" -se refiere a la renuncia de Benedicto XVI.
Perreo” -se refiere al baile popularizado este año por Miley Cyrus.
Spotify” -se refiere a la aplicación de música gratuita que llegó a El Salvador en los primeros días de diciembre.

(Publicado en contrACultura, 31 de diciembre de 2013)


Thursday, December 5, 2013

Pelea de gallos cultural


Tildamos a los artistas, poetas y escritores «de derecha» o «de izquierda» a pesar de que ese paradigma ya queda demasiado corto como para poder representar la compleja realidad actual



Evelyn Galindo-Doucette (*)

Madison, Wisconsin. La polarización del país es obvia, sobre todo en un período de campaña presidencial.  Lo que me interesa discutir aquí es la inmensa pérdida que significa esa polarización, ya anacrónica, y esos cansados rencores entre la derecha y la izquierda en términos de la cultura actual del país.  ¿Por qué hay artistas, poetas y escritores que celebramos en ciertos ámbitos y que denigramos, o peor, que ignoramos en otros?  Sobre todo esto viene siendo un tema para las generaciones que no vivimos la guerra directamente porque a nosotros nos está tocando acomodar los traumas de una guerra que no protagonizamos y que no experimentamos directamente.  

Tildamos a los artistas, poetas y escritores «de derecha» o «de izquierda» a pesar de que ese paradigma ya queda demasiado corto como para poder representar la compleja realidad actual en que, por ejemplo, podemos trazar una línea continua entre la izquierda y el capitalismo global.  Y sin embargo la evaluación de si una obra representa un punto de vista «de derecha» o «de izquierda» viene siendo el primer nivel de evaluación del valor artístico de una obra de arte en el país.  No sólo entra en la evaluación del arte, pero también de eso depende la editorial donde se publica cierto texto, el espacio de exposición y también los espacios de difusión del arte.  ¿Cómo podemos evaluar la calidad artística si nuestra evaluación parte de un punto de vista siempre politizado?    

No siempre fue así ni para la generación de la guerra.  Si pensamos en la obra de Roque Dalton y David Escobar Galindo, por ejemplo, vemos que coincidieron por lo menos un instante en la misma realidad cultural con los poemas «La violencia aquí» (1971) y «Duelo ceremonial por la violencia» (1971).  En esos poemas Dalton y Escobar Galindo dialogan sobre la naturaleza de la violencia como dos poetas comprometidos con el análisis de un fenómeno grave de la realidad nacional.  David Escobar Galindo nos plantea la violencia como una «perra de hielo» y Roque Dalton matiza esta metáfora: «también la mamá del niño-pueblo». La verdad es que las dos metáforas contribuyen a la representación de una realidad que existe como un tercer espacio, es decir, como un puente entre dos campos políticos tan separados.  De hecho Escobar Galindo y Roque Dalton tuvieron un intercambio productivo, creativo, y sano.  El arte y la cultura debería aspirar a eso; a enfrentarnos, a hablarnos, y sobre todo a tomarnos en cuenta como seres humanos que cargamos con una realidad compartida.

(*) Publicado en contrACultura.com.sv 5 de diciembre 2013

Friday, November 22, 2013

El archivo backup de Tutela Legal


Bruce Montgomery en la Universidad de Colorado, Boulder.
El mejor seguro contra los problemas: ¡siempre haga copia de respaldo de sus datos! -Guía de usuario de Linux 2013

Bruce Montgomery es el Director de Archivos y de Colecciones Especiales en la Universidad de Colorado en Boulder, EEUU.  En los años 90’, él y su equipo de investigadores de la biblioteca de Norlin colaboraron con varias Organizaciones de los Derechos Humanos salvadoreñas en hacer una copia de la documentación de violaciones de derechos humanos para preservarla para la perpetuidad en la Universidad de Colorado-Boulder. 

Según Montgomery, “El archivo de las Organizaciones de los Derechos Humanos que tenemos de El Salvador contiene varias colecciones; incluye los archivos de Tutela Legal, de Socorro Jurídico, y de la Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos en Centroamérica.  Hay casi cien cajas que incluyen miles de testimonios, comunicaciones, y otros materiales.  Considero que la colección tiene un valor histórico inestimable”.  De hecho el archivo de Colorado es el más exhaustivo del mundo.  

El equipo de la Universidad de Colorado hizo copias de “casi todos los documentos de Tutela Legal” menos un extenso archivo fotográfico que no lograron duplicar antes de que se les acabara sus fondos de investigación.  Sin embargo, el archivo de Colorado mantiene imágenes y grabaciones de atrocidades de la guerra de los 80’ que Montgomery pudo recuperar de otras fuentes. 

Michele Leiby PhD, una Profesora en la Universidad de Wooster en Ohio, conoce el archivo mejor que nadie.  Leiby realizó una investigación de casi un año en el archivo de UC Boulder sobre casos de violencia sexual perpetrados por el estado durante la guerra más reciente.  “Leí cada una de las peticiones y los documentos de Tutela Legal.  También leí cada uno de los documentos del archivo de Socorro Jurídico hasta más o menos el año 1983 porque a partir de entonces Tutela Legal se convierte en la organización principal que recoge las peticiones de violaciones de derechos humanos”. 

Según Leiby, el archivo de Norlin en la Universidad de Colorado está muy bien organizado y está abierto a investigadores con un permiso especial.  Por su conocimiento de la naturaleza de la documentación que contiene el archivo, Leiby opina que el cierre de Tutela Legal en octubre de este año tiene todo que ver con la solicitud que presentó IDHUCA a la Corte Suprema contra la ley de Amnistía: “Creo que el Arzobispado puede tener alguna idea de la documentación que está allí, digo en Tutela Legal, pero el gran peligro para ellos es que no saben exactamente lo que está en ese archivo.  No creo que estén buscando eliminar documentos específicos sino más bien hay un miedo de que, si la Amnistía se derogara, exista un gran repositorio de información que documenta exactamente lo que pasó en el conflicto armado.  Creo que ese es el motivo que ha llevado el Arzobispado a cerrar Tutela Legal.  De veras que me preocupa muchísimo la preservación de ese archivo”. (*)                   

(*) Mis comunicaciones personales con Bruce Montgomery (por correo electrónico) y con Michele Leiby (entrevista Skypeada) tuvieron lugar la semana del 22 de noviembre de 2013.

Monday, November 18, 2013

El relato del pintor


Cuadro: Roberto Huezo
Un cuento inspirado en una anécdota sobre Romero y los Jesuitas que me contó el pintor, Roberto Huezo, en julio de 2013~

Un día vinieron seiscientas y pico de personas desplazadas de Dios sabe dónde a vivir a un sitio que se llama Soyatenepeque  que queda allá por Ateos pegado a un río que se llama El río sucio.  Ahí la gente se baña en aguas que son azules un día, aguas verdes el siguiente, y en aguas rojas otro día porque la mina ahí lanza sus colores.  Muy cerca hay una empresa donde hacen carnes y destazan pollos y las tripas las tiran al sol.  Tan así es que de lejos se ven los árboles llenos de zopes y hay un mal olor durante los dos kilómetros que recorres ese sitio.  

La gente que llegó a Soyatenepeque había dejado enterradas hasta las maquinas de coser y se vinieron con nada más que sus bueyes y su prole.  A los bueyes les abrieron las yugulares y les sacaban sangre en un guacal y les ponían un elote para que no les saliera sangre.  De eso les dieron de comer a sus hijos en la huida de catorce días.  Por la sangre de bueyes es que casi todos están hoy en Estados Unidos.

Lo que más quería la gente de Soyatenepeque era una ermita a la Virgen de Rosario para que les cuidara sus efectos personales hasta que los fueran a desenterrar.  Un día llegaron a Soyatenepeque unos sacerdotes jesuitas y un pintor que encargó el molde a un hombre que trabajaba en un cementerio. Cuando estaba hecha la ermita, el Padre Montes fue por ella y la trajo a la comunidad en una camioneta vieja y el pintor terminó de darle vida al molde de cemento.

El día de la inauguración de la imagen dejaron ir unas bombas amarillas que picaron los ojos porque no habían invitado al Coronel del sector para que llegara. Y aún así celebraron con los tamalitos y el cafecito que las mujeres de la comunidad habían madrugado preparando.

Al amanecer un día de la semana siguiente hallaron la imagen partida en tres pedazos y hablaron por teléfono a los padres jesuitas para contarles lo que había pasado.  La gente contaba que habían llegado los escuadrones de D’Aubuisson pero eran muy imprecisos; unos decían que habían visto al mismo D’Aubuisson y otros decían que no, que eran unos militares desconocidos.  El pintor se desesperó al ver que en un zas habían llegado a destruir el trabajo de semanas.  Le preguntó a uno de los padres jesuitas, “Y ahora que hacemos?”  Y Ellacuría le respondió “¿Qué hacemos?  Otra.”  Y Nacho Martín Baró asintió, “Otra imagen.  No hay problema.  Vamos a hacer otra”.  Y así fue.



Wednesday, November 13, 2013

Reflections on The Memory Question in El Salvador's 2014 Election


Salvador Sanchez Ceren-FMLN
One the one hand, the choice to vote for Salvador Sanchez Ceren, the FMLN candidate who has admitted to thousands of human rights violations, is unthinkable.  During the war of the 80’s Ceren was known under the alias “Leonel Gonzalez” and approved well over one thousand assassinations between 1986 and 1990 in which guerrillas killed other guerrillas based on hearsay accusations of treason and ideological weakness.  This process of internal purging took place in the San Vicente region known as El Frente Para Central.  Other members of the FMLN government such as Jorge Meléndez have been implicated in the similar unresolved assassination of Roque Dalton, an emblematic case of a national leftist poet who was accused of treason and assassinated by members of his own underground group.  These memories of a conflicted left are taboo memories for many who support the policies of the FMLN including some NGOs and solidarity groups like CISPES who prefer to commend censorship and conveniently dismiss testimonies of these human rights violations as dirty campaign tactics of the right wing ARENA party.  The FMLN has good reason to worry about the potential impact of these human rights violations gaining momentum because this record certainly undermines the legitimacy of their presidential candidate.  Evidently, Sanchez Ceren's campaign targets the country’s youth in the hopes that they won’t ask too many questions about the past.  The fact that Sanchez Ceren has so much to gain from ensuring that silence and impunity remain securely in place does not bode well for reckoning with the past. 

Norman Quijano-ARENA
On the other hand, we have the right wing ARENA party with a more widely known record of egregious human rights violations.  While their Presidential candidate, Norman Quijano, has a cleaner record than Ceren, the legacy of the ARENA party is extremely problematic.  ARENA’s founder, Roberto D’Aubuisson, was the notorious head of the U.S. trained Death Squads that tortured and killed thousands of Salvadoran civilians during the war.  The ARENA party continues to glorify their history of brutal repression and the narrative that they primed the country for Democracy.  ARENA has accepted almost no responsibility for the vicious human rights violations the right committed during the war including the massacres of El Sumpul and El Mozote and the assassinations of Archbishop Monseñor Romero and the UCA Jesuits, just to name a very few. 

Tony Saca -GANA
GANA, or ARENA “light”, is a weaker third party option in El Salvador headed by candidate Tony Saca.  Saca served as El Salvador’s President previously with the ARENA party and members of his administration have been charged with money laundering and corruption.  The charges surround the construction of Monseñor Romero Boulevard that ended up costing more than 4 times the original budget.  Notably, one of his most public proponents is Joaquin Villalobos, one of the ex-leftists responsible for the assassination of Roque Dalton. 


Given that the parties would collapse like sand castles if the past were to be openly confronted, the presidential “hopefuls” give little real hope that any meaningful push for dialogue or disinterested memory work will come from the top-down.  El Salvador needs to break with historical lore manipulated in the service of today's extremely polarized present. Sadly, voting for any of the candidates in El Salvador’s February 2014 Presidential elections is a vote for continued silence and impunity. 

Tuesday, November 12, 2013

You know what black leather jackets are NOT good for?


You know what black leather jackets are NOT good for?
They are not good for keeping out the cold crouched 
under a neighbor’s porch at 11 thirty-eight.
Then, you have to sink your hollow belly 
into baggy sweat pants
And wait.
And wonder, in the while, 
what spider you might have flicked into a candle, 
as you shift weight,
& reflect on the downside of canceling Verizon,
and listen through your jawbone 
as midnight gives way.
and get to admiring a couple smoking night, 
but anyway, what would I say?
What line could I approach them
/ slash
cut myself open with? 
You know what black leather jackets are NOT good for?

Wednesday, November 6, 2013

Espécimen urbano en frasco. Tasha.




Para que lo acepten en un refugio de desamparados tendría que deshacerse de Tasha y no está dispuesto a hacerlo.  Yuri tendrá allí por sus sesenta y pico años y vive en su SUV en el parqueo del Walmart que queda por la carretera.  Lo acompaña su fabuloso fenómeno de la naturaleza Tasha, una gata blanca con patas de ocho dedos.  Me cuenta que cuando el frío se pone perra se cobija con un abrigo y sábanas, arranca el carro por ratos, lo calienta y lo vuelve a apagar.  En esos momentos desesperados Tasha se pone silenciosa; casi estoica.  Yuri sueña con una casa en el campo donde Tasha pueda acostarse en la grama como merece y no en el asiento de un SUV que necesita arreglos.      

Tuesday, October 15, 2013

Porque me gusta y me da la gana (*)


Y es como dote natural de las mujeres la mesura y vergüenza; y ninguna cosa hay que se compadezca menos o que desdiga más de lo humilde y vergonzoso, que lo hablador y lo parlero. ~La perfecta casada Fray Luis de León

Madison, Wisconsin. “Soy lesbiana, porque me gusta y me da la gana.” Así anunciaba la valla del colectivo feminista Las Dignas que ha sido censurada rotundamente por la Alcaldía de San Salvador.  Se dio la explicación que los dos muñequitos femeninos que aparecieron con la frase transgredieron una línea de “ética” social.  No suelo ponerles mayor atención a las vallas y quise saber cuál era la “ética” que guarda la Alcaldía así que, como buena hermana lejana, me puse a buscar en Google. 

Una de las primeras que me salió es una valla de 2011 que se levantó en Antiguo Cuscatlán.  En esta aparece un hot dog fálico preparado con cebolla curtida, salsa de tomate y mostaza.  Me imagino que la salchicha se impuso por el tamaño casi de SUV y por las letras de molde: “SIZE MATTERS” EL TAMAÑO IMPORTA.  Lo más probable es que nadie ni alzó una ceja frente a esta afirmación pública y gratuita de la sexualidad masculina.  Entonces si no se ofenden por un enorme miembro comestible, me pregunto: ¿Cuál es la “ética” de la Alcaldía?


Es claro que existen mujeres lesbianas que también son ciudadanas de este país democrático y libre.  No habría por qué ser polémica una declaración de la sexualidad desde esa subjetividad.  Al fin y al cabo es muy distinto afirmar: “soy lesbiana” que recomendar: “sé lesbiana”.  O quizás lo netamente retador para la Alcaldía fue lo que vino después de la coma,“porque me gusta y me da la gana“.  Pero esta afirmación de la sexualidad femenina franca y sin vergüenza tampoco tendría por qué transgredir su supuesta “ética” sobre todo porque permiten vallas falocéntricas como la ya mencionada.  ¿No será que hay una “ética” para las mujeres y otra “ética” para los hombres?  En su opinión ¿Cuáles son las implicaciones de callar a Las Dignas? 


(*) Evelyn Galindo-Doucette Publicado en contrACultura 16 de octubre 2013



Monday, October 7, 2013

Espécimen en frasco DESCRIPCIÓN. PH 49-s




El pajarhombre

Producto urbano (PH 49-s)
Alza el copete de cachucha y melena
una ave en su avanzada juventud
de hombre pobre.

Un día me pide que le compre el boletín.
Hoy clava la mirada en el horizonte;
muro de ladrillos sin fin.

Saturday, October 5, 2013

La traición de Walter Raudales: Comentario de texto



Por Evelyn Galindo-Doucette
Madison, Wisconsin.- Leer La traición: su parte más obscura (2008) de Walter Raudales, me da la misma sensación de vértigo que sentí cuando leí Los detectives salvajes de Roberto Bolaño y también la que sentí leyendo El Quijote. En el caso de Los detectives salvajes fue aguda la experiencia de perderme entre la ficción y la realidad porque leí el mamotreto en una clase con el profesor Rubén Medina, uno de los fundadores del infrarrealismo mexicano que aparece en la novela de Bolaño como Rafael Barrios. Por otra parte, El Quijote está repleto de ejemplos metaliterarios como los Condes, personajes ficticios de la segunda parte que anticipan las reacciones de Don Quijote y de Sancho basándose en su lectura de la primera parte del libro. Esa sensación de leve mareo me acompañó en el espacio que elabora Walter Raudales; media invención literaria, media sociedad salvadoreña.

En La traición aparecen personajes, que por los nombres y las descripciones, deducimos que señalan a personas de la actualidad y de la historia reciente del país. Uno de los protagonistas principales, Merlin Gálvez (por la semejanza entre los nombres se supone que este es Marvin Galeas), es el máximo ‘principe de las tinieblas’ de una sociedad de traidores, según lo pinta Raudales. En un momento de la novela Merlin Gálvez descubre que Ana Morena Blandines (podemos suponer que es Ana Guadalupe Martínez), un ícono femenino de una guerrillera salvadoreña vuelta celebre por su libro de testimonio Prisiones secretas, también traiciona al pueblo después de la guerra cuando es diputada de la Asamblea Legislativa. Heráclito Maya, un renegado que escribe asquerosidades de los salvadoreños recuerda a Horacio Castellanos Moya. Merlin se reúne con Heráclito en Las brujas, un bar y restaurante y allí hablan con desprecio de las novelas de Manlio Argueta y hasta del autor del best seller: Amor de jade y El secreto (Walter Raudales). Raudales menciona por nombre al padre Jesuita Ignacio Martín Baró y aparecen otros personajes cuyas descripciones y nombres traen a mente gente de la sociedad y política actual.

Desde este espacio metaficcional Raudales hace una crítica mordaz a la sociedad salvadoreña que, en la novela, padece de una plaga de traición que los protagonistas pretenden curar con una «pastilla mágica» para apaciguar el sentimiento de culpa sin tener que rendir cuentas o cambiar el comportamiento en la actualidad. El libro termina con Merlin Gálvez parapléjico a causa de las pastillas mágicas y castigado al absoluto olvido: «Con el tiempo nadie lo recordó. Ni su familia mencionaba su nombre».

Mientras las acusasiones que plantea la novela no son invento de Walter Raudales (muchas ya las había oído en otras ocasiones), me parece problemático cómo el libro promueve el mito del traidor desde detrás del telón de la ficción. Hoy en día, la debilidad ideológica que suponemos en el «traidor» salvadoreño de izquierda tiene sus antecedentes, en parte, en la guerra de los 80; en el dogmatismo estalinista que creó un ambiente panóptico de compartimentación con base en el secreto y en la disciplina. Vemos cómo los partidos políticos actuales siguen purgando los «traidores» de sus filas. Sin embargo, hay que reconocer que estamos en otros tiempos y que hoy en día una política que exige obediencia sin discusión huele a caciquismo. Creo que es necesario seguir ampliando el panorama socio-político para poder incluir el pluralismo y la variedad de personalidades y de opiniones que son sumamente necesarias en una sociedad democrática.

(*) Columna primero publicada en contrACultura 12 de agosto 2013.

La ciudad de San Salvador en la posguerra


La ciudad es un personaje que no siempre se revela en la distancia. Sus habitantes se mueven según los fantasmas de sus ideologías o sus creencias.  Así son sus fronteras invisibles, la geometría de la posguerra salvadoreña.  Así la ciudad que nos muestra Evelyn Galindo-Doucette.

Por Evelyn Galindo-Doucette (*)



Madison, Wisconsin.- Desde el mirador de Los Planes de Renderos se goza de una vista panorámica de la ciudad. Ante nosotros se despliega un paisaje sosegado y nos arrulla la historia de una sociedad salvadoreña uniforme de posguerra. Sin embargo, esta perspectiva desde arriba tiene poco que ver con la vida dentro de la ciudad. En La invención de lo cotidiano, Michel de Certeau propone que la gente, en su vida diaria, desarrolla estrategias y tácticas para resistir la geometría urbana que imponen los sistemas de poder. En el caso salvadoreño, el mito de una comunidad reconciliada se deforma con cada cuerpo que hurga en los espacios de la capital.

Los primeros momentos de la paz, por ejemplo, se celebraron en lugares separados; algunas personas, identificadas con la derecha, se fueron para la Plaza Libertad mientras los de la izquierda recibieron la paz en la Plaza Barrios. El movimiento corporal nos revela algunos de los matices de la coexistencia a partir de 1992.

El concepto de «una ciudad» se modifica con el hecho de que ir más allá del Divino Salvador del Mundo significa cruzar una frontera que divide la sociedad rica de la plaza para arriba y las masas populares de la plaza hacia el centro.

Hoy en día hay gente que navega la ciudad consciente de los lugares donde les va a ser difícil llegar por bus y que regresa a zonas donde no se atreven a llegar los taxis.

Hay manos tercas que repintan paredes con imágenes de Karl Marx y Vladimir Lenin mientras bocas distraídas sorben frappuccinos en La Gran Vía.

Hay cuerpos clandestinos que no precisan, ni a sus propios colegas, dónde viven, ni avisan cuándo van ni cuándo vienen.  

Y hay cuerpos puentes que ya no se identifican con ideologías; son los ‘inclasificables’ que traicionan y trascienden los imaginarios políticos.

Nuestras maneras de sobrellevar la ciudad son un compendio de poesía cotidiana que pasa inadvertida desde las alturas del mirador.          

(*) Columna publicada en contrACultura 27 de agosto 2013.

Respuesta a los hombres


Por Evelyn Galindo-Doucette (*)

Las mujeres han servido todos estos siglos de espejos que poseen el poder mágico y delicioso de reflejar la figura de un hombre el doble de su tamaño natural.
~Virginia Woolf

Madison, Wisconsin.- Ha sido curioso leer los argumentos publicados en los medios en estos días que tocan el tema de la dominación masculina en la sociedad salvadoreña. Según Rafael Lara-Martínez, en la entrevista que publicó La Prensa Gráfica el pasado domingo 15 de septiembre, el machismo se nota hasta en nuestro sistema simbólico más elemental: el lenguaje que usamos y con expresiones como «soberano» y «dar verga» que tienen su origen en el acto de violación corporal de la mujer o del cuerpo que ocupa una posición social afeminada. Por el remolino de réplicas y respuestas que ha levantado Lara-Martínez, se ve que la mujer es un tema muy contencioso.

Todo esto me hace pensar en varias cosas, primeramente, afirma la conclusión que saca Virginia Woolf de su investigación en el Museo británico: abundan los textos sobre la condición femenina escritos por hombres enojados. Por otra parte, me hace pensar en la serie de escritos renacentistas que contestan la misoginia de ese tiempo comoDe las mujeres ilustres de Giovanni Boccaccio y De la nobleza y preexcelencia del sexo femenino (1529) de Cornelio Agripa de Nettesheim. En esos debates como en este, la misoginia se convierte en un juego literario, un asunto para que los escritores masculinos muestren sus habilidades retóricas y su conocimiento teórico, mientras reproducen la misma estructura de dominación textual que pretenden criticar.

Por otra parte la idea que el lenguaje cotidiano lleva rasgos machistas es una idea válida, pero incompleta. Yo diría que el machismo se muestra más patentemente en la exclusión de la mujer de debates intelectuales como este. Hay una falta general de voces femeninas en la vida pública. Esto lo podemos comprobar sólo con pararnos frente el mural de los presidentes de la república salvadoreña en la biblioteca del centro. Y para que no digan que no hay mujeres salvadoreñas que escriben sobre estos temas concluyo con un poema maravilloso de Carmen González Huguet, «Memorial de agravios»:

Porque el blanco odia al negro
Porque el amo teme al esclavo
Porque el ladino necesita al indio
Porque somos distintas
Porque no débiles
Porque lúcidas
Porque el deseo
Porque somos malas y bellas como Satán
Porque irracionales
Porque corruptoras
Porque objeto de deseo
Porque quebrantamos todas y cada una de las leyes humanas y divinas
Sólo con existir
Porque somos el otro, es decir, la otra
Porque el diablo nos tiene por aliadas
Porque Judith se atrevió a cortarles la cabeza
Y a castrarlos simbólica y físicamente
Porque Dalila ídem
Porque Pandora y Eva
Se les salieron del huacal
Porque la Medusa
Porque las Sirenas

Porque las Parcas
Porque las Furias
Porque Circe y su piara
Porque la Papisa Juana
Porque las brujas
Porque las putas

Porque somos las madres
Y tenemos el amenazante y terrible
poder de dar la vida entre las piernas
por todo eso
cuánto, en realidad,
nos odian y nos temen.

(*) Columna primero publicada en contrACultura 28 de septiembre 2013.
Leer carta pública de Ricardo Lindo a Rafael Lara-Martínez.
Leer respuesta de Rafael Lara-Martínez a la carta pública de Ricardo Lindo.
Leer aporte de Carlos Cañas-Dinarte sobre el contexto histórico de Hugo Lindo.
Leer respuesta de Ricardo Lindo a Carlos Cañas-Dinarte.
Leer réplica de Carlos Ábrego a Rafael Lara-Martínez.

Friday, October 4, 2013

Tutela Legal: battleground of memory and oblivion in El Salvador

Roberto Huezo Vía crucis del pueblo salvadoreño UCA c. 1982
The Legal Tutelage Office Tutela Legal has suddenly become a symbol of the bitter conflict between "remembering" and "forgetting" also manifest in current efforts by Salvadoran human rights agencies and NGO's to rescind the Amnesty Law of 1993.  In the official communication announcing the closure (dated October 3 www.arzobispadosansalvador.org), the Archbishop argues for the need to restructure Tutela Legal for a new historical moment.  The closing of Tutela Legal locks the door on "aquel momento histórico," that distant past of armed conflict.  The Archbishop promises an ambiguous replacement organism that will be attentive to the new needs of today and to a future El Salvador.  The Archbishop's vision of restructuring and progress is contingent on the wiping away of the records of human rights violations held in the Tutela Legal.  

The closing of the Tutela Legal sends the message that the human rights violations of the war of the 80's are irrelevant to today's political context.  The move invites Salvadorans to lock up their traumatic memories of the past, so that the country can progress toward "un futuro" founded on the principles of justice and peace.  All of this has come about on the heels of the Supreme Court of Justice's acceptance of a demand to revisit the legality of the Amnesty Law of 1993.  In light of this, Archbishop Escobar Alas' closure of Tutela Legal appears to be a fumbling attempt at damage control.

The preface to the Archbishops letter follows:
Es natural en la Iglesia, sus constantes reformas y reorganización para prestar el mejor servicio según las propias exigencias sociales de cada momento histórico.Dicho lo anterior, como Arquidiócesis de San Salvador comunicamos oficialmente la disolución de La oficina de Tutela Legal, institución que fundó monseñor Arturo Rivera Damas, en 1982, como respuesta a la necesidad de prestar asistencia legal y social de las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos, durante el conflicto armado...



Tuesday, October 1, 2013

Archbishop Seals 1000s of Human Rights Violations Records Monday in El Salvador


Evelyn Galindo-Doucette
Madison, Wisconsin. El Salvador’s “peace” and postwar Democratic transition has been built on a precarious house of cards.  The General Amnesty Law “forgives” human rights violations committed by both the left and the right during the civil war of 1980-1992.  Rightwing paramilitary death squad leaders have never been held accountable for murders, disappearances and tortures of thousands of civilians or for the most notorious atrocities of the war including the massacres of El Sumpul, El Mozote, and the murders of the UCA Jesuit professors, their housekeeper and her daughter.  At the same time, members of the leftist FMLN government including current Vice-President and 2014 presidential hopeful, Salvador Sánchez Cerén, and Head of National Emergency Management, Jorge Melendez, have been accused of Human Rights Violations that resulted largely from internal conflicts and purges within the left.


Power holders on both the left and the right have a stake in making sure that the 1993 General Amnesty Law stays in place.  Without top-down motivation to revisit the Amnesty, NGOs and Human Rights groups have stepped up recently to challenge the constitutionality of a General Amnesty and brought a formal case against the legality of the Law to the Salvadoran Supreme Court just last week.  When records of countless Human Rights violations were blocked on orders from Archbishop José Luis Escobar Alas suddenly yesterday, many Salvadorans suspected that the move was tied to the recent challenge to the Amnesty.  VOCES Digital Journal reports that on Monday morning September 30th thirteen workers at the Legal Tutelage Office arrived at work to find their offices locked and security blocking access to invaluable records dating back to the civil war of the 80s.  The workers were fired without any explanation or prior warning.  The Legal Tutelage Office was founded shortly after the Assassination of Archbishop Óscar Arnulfo Romero in 1980 to protect victims of the armed conflict and to promote human rights in El Salvador.  The Legal Tutelage Office holds historical documentation and records of Human Rights violations that are critical to the case against the legality of the General Amnesty Law brought last week to the Supreme Court of Justice of El Salvador.

A public protest was scheduled for today at noon in front of the Office of the Archbishop in San Salvador.



Tuesday, September 10, 2013

El chulón

El Chulón, el monumento laico más importante de este país, constituye un "lugar de memoria" donde dialogan el pasado y el presente de El Salvador, porque contiene numerosos signos para analizar la formación de la nación, las disputas por el poder y las aspiraciones de los excluidos. Monumentos como este hacen que la ciudad se vuelva una fuente para promover una identidad compartida.  Junto a su innegable valor artístico, El Chulón es el símbolo de un viejo sueño de unidad, justicia, trabajo y prosperidad anhelado por todo el país. Y es el país quien debe conseguir que ese monumento siga de pie.

Wednesday, July 31, 2013

Silencios y tabúes de la guerra de los 80’



Evelyn Galindo-Doucette (*)

Madison, Wisconsin.  En 2012 el Presidente Funes develó el mural del pintor Antonio Bonilla en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) declarándolo parte de una “plena recuperación” de la memoria.  A través de la iconografía del pintor, se representa una visión de la guerra de los 80’ y de los Acuerdos de Paz.  Entre los trabajos de rescate de la memoria del gobierno actual están: el acto de pedir perdón por la masacre de El Mozote, el reconocimiento de los seis jesuitas con la Orden José Matías Delgado en el grado de Gran Cruz Placa de Oro, y la serie de murales que incluyen el ya mencionado, el Bicentenario en el MUNA (2011) del mismo pintor, y otro que está en el aeropuerto Comalapa (2010) del artista Rafael Varela.  Cuando vi los murales el año pasado, me llamó la atención la noción de una recuperación completa de la memoria puesto que la construcción de una historia oficial necesariamente autoriza ciertos olvidos.

Para conocer las representaciones visuales de la memoria a partir de la alternancia democrática en 2009, llevé a cabo una investigación de seis semanas con una beca del Consejo de Investigación de las Ciencias Sociales de EEUU.  La idea era entrevistar a salvadoreños de diversas clases sociales sobre las imágenes de los murales de Bonilla en el CIFCO y MUNA.  Me interesaba entender la narrativa central que se autorizaba en los murales públicos y si se percibía en ellos un esfuerzo de parte del Estado de construir una versión hegemónica del pasado.  También quería saber cuáles perspectivas se excluían de la memoria representada en los murales.

Los silencios no representados terminaron siendo uno de los aspectos más fascinantes de las entrevistas.  Un silencio que varios participantes observaron es el papel de la mujer en la guerra más reciente y en la historia del país.  Por ejemplo, el conflicto de los 80’ se representa como una lucha entre hermanos varones, dejando fuera la lucha que se dio entre hermanas.  Otro silencio interesante es la trama de la traición; concretamente en los casos de los muertos por las “depuraciones” de la izquierda como el caso de Roque Dalton, de Mélida Anaya Montes y los más de 800 militantes que fueron ejecutados por la dirección de las FPL.

En algunos de estos casos el silencio frente al pasado es parte de una ética de la memoria.  Por decirlo de alguna forma, existe un contrato social de memoria y olvido que no permite poner estos y otros casos sobre la mesa de juicio.  Cuando se investiga los conflictos internos de su respectivo grupo, los que rompen los silencios obligatorios son acusados de “comprados” o “vendidos”.  Como ejemplo está la investigación que hicieron Geovani Galeas y Berné Ayala y que publicaron en el libro Grandeza y miseria en una guerrilla en 2008 sobre los militantes ejecutados en la zona paracentral del país.

En su opinión: ¿Hay una ética de memoria y olvido? ¿Qué perspectivas se excluyen de la memoria “oficial”?  Es decir, ¿Cuáles son los silencios y tabúes de la guerra de los 80’?

(*) Publicado en ContrACultura 29 de julio 2013

Monday, July 15, 2013

Consejos para evitar difamación de candidatos



Ya que el Decreto 412 anula cualquier mensaje que lesione la moral, el honor, la imagen o la vida privada de los actuales candidatos a la presidencia, se reparte esta lista, siempre provisional, de preguntas “aceptables” para facilitar el cumplimiento con la reforma comunicacional en el país:

Tienes piercings, tatuajes o algo por el estilo?:
¿Y tienes el pelo teñido?:
Si pudieras teñirte el pelo de que color seria?:
Haz guardado secretos?:
La persona que más extrañas:
Que te pone de buenas:
Duermes con peluches:
Eres bueno para contar chistes?:
Qué te ha hecho madurar?:
¿Mafalda o Barbie?
Cuál ha sido la pena más grande que has pasado?:
Quién es tu mejor cyber-amigo(a)?:
Que es lo mejor que cocinas?:
Te pones triste con canciones melancólicas?:
De que color son sus ojos?:
De que color son los ojos de tu mamá?:
Y de qué color son los ojos de tu papá?:
Sabes otro idioma:
¿Por que partes del mundo has viajado?:
Cómo llamabas a tu osito de dormir?:
Cuál es el auto de tus sueños?:
¿Cuál fue tu primer coche?:

Thursday, July 11, 2013

Los bichos de por ahí


San Salvador, El Salvador. 1, 2, 3, 4…así aprenden a contar los niños salvadoreños, con las plaquitas blancas de la PNC que catalogan otro cuerpo asesinado más.  Los adultos en cambio ven la violencia constante de los mareros y no piensan, sino levantan muros de incomprensión entre ellos, “los bichos endiablados que viven por ahí”, y nosotros.  Sólo los monstruos son capaces de esa crueldad tan espantosa.  Quizás se han vendido cien mil veces al demonio, intercambiando sus almas por pisto, drogas, e influencia.  En una reunión hace unos días una amiga hasta me advirtió que los niños pequeños, los de la primaria, son los más peligrosos.  A ellos los compran por dulces o babosadas para que roben o maten.

¿Qué está detrás de esta plaga que sufre nuestra sociedad?  Según Hannah Arendt, un testigo ocular del juicio del líder nazi Adolf Eichmann en Jerusalén, el mal social es un fenómeno plenamente banal.  Durante el juicio, Arendt se dio cuenta que Adolf Eichmann era un hombre completamente común y corriente que colaboró con el exterminio de los judíos europeos porque nunca reflexionó sobre sus acciones.  De hecho, Eichmann cumplió muy bien con las ordenes de sus superiores; de una manera robótica sin cuestionar el impacto que él tenía como una parte de la máquina de genocidio.  En un análisis todavía bastante polémico, Hannah Arendt también cuestiona la manera en que tantos judíos, sobretodo los líderes, fueron capaces de entregarse a la misma máquina sin sublevación.  Es una idea que no termino de procesar y que no sé si sea justa, pero Arendt propone que se puede fustigar también a los líderes judíos por su obediencia ciega y por su falta de reflexión crítica.  La pregunta me inquieta y no la pretendo resolver aquí.

Retomando el caso salvadoreño y el momento actual, las ideas de Hannah Arendt complican, de una manera muy beneficiosa, el fenómeno de las maras.  Es claro, cuando pensamos críticamente, que toda esa cantidad de jóvenes no puede ser una aberración de la humanidad.  Entonces, ¿Por qué estamos perdiendo tantos niños a esa maldad?  Y aquí la intervención de Arendt: es, en gran parte, una falta de la práctica de reflexión y del pensamiento crítico.  El error está en el no comprender, y en el no enfatizar, el impacto y la importancia de cada ser humano.

Con todo, la criminalidad juvenil no es un mal incomprensible, y eso implica que la solución tampoco es tan enigmática.  La sociedad tiene que asumir la responsabilidad debida por sus niños.  Para empezar nos hace falta fomentar una práctica de reflexión en los jóvenes sobre el impacto directo que tienen en su entorno y hace falta que cada cipote entienda que va creando estelas de energía vital hacia el bien o hacia el mal.

(*) Publicado en ContrACultura.com.sv 12 de julio 2013

Saturday, June 29, 2013

El Salvador's Right to Public Dissent



San Salvador, El Salvador.  Salvadorans have lost the right to publicly criticize their presidential hopefuls.  Friday morning I woke up to the news that the Legislative Assembly has approved a decree whereby the “defamation” of any presidential candidate or presidential hopeful carries a fine of at least five thousand and up to twenty-five thousand dollars. The decree expires after the presidential campaign in 2014, but until then all means of critical communication that discredits a candidate for the presidency or vice presidency carries legal consequences.


Recently there has been increasing criticism in the media of the FMLN party candidate, Salvador Sánchez Cerén, who has been accused of extensive human rights violations during his time as a leader of the Popular Liberation Front [FPL]. Another point of concern goes back to 2009 when El Diario de Hoy revealed that the GANA candidate, Elias Antonio Saca, transferred hundreds of millions of dollars out of the state budget during his previous run as President (2004-2009). Norman Quijano, the current mayor of San Salvador has very recently also been accused of corruption. In light of these realities, this decree places absurd limits on public dialogue that is necessary in order to evaluate the basic integrity, principles, and decency of the candidates that are vying for the top leadership position of the country. Instead of silencing ideas with penalties and fines, why not counter with other ideas in the spirit of true democratic and ideological plurality?


Not only is this an outrageous decree because it limits free expression of thought, but it ignores the last twenty or thirty years of globalization and technological innovation that have drastically accelerated the global flows of people and information. To give an example, how will this decree apply to a Salvadoran dual citizen living in Los Angeles who contributes a problematic blog post to an online news source?


We have a right to dissent, to disagree and to be critical using public means of communication to create dialogue, to debate and to share ideas about the candidates. What hope can we have for our democratic transition if citizens are denied a say in the decisions that affect our lives, if we allow arbitrary regulations that limit the ability to choose our leaders, and if we do not hold our leaders accountable for their conduct.

Saturday, June 22, 2013

Friday, June 21, 2013

CIDAI-Archivos UCA

Persona encargada de CIDAI en UCA el 15 de junio de 2013: Verónica Guerrero
Comunicaciones del ERP, FUP, FMLN desde los años 70 y la colección Tommie S. Montgomery   

Aquí revisé un comunicado del ERP de 1977 que explica, desde su punto de vista, el caso de Roque Dalton en mayo de 1975.  Lo interesante para mi es que esta documentación da información sobre los conflictos internos de la izquierda y ayudan a matizar las organizaciones en toda su complejidad y no sólo como una izquierda homogénea.  En el comunicado del ERP hay un fuerte tono de desprecio a Roque Dalton por ser "pequeño burgués"  hasta señalan que el hecho de serlo no debería ser causa suficiente para matarlo, pero para que lo digan quiere decir que sí fue un factor importante: "La ejecución de Dalton fue un error político ideológico, ningún pequeño burgués aventurero merece ser muerto sólo por el 'echo de serlo'.  Este grave error lo reconocemos porque la autocrítica es el motor ideológico que nos hace avanzar..."  Además el autor de la comunicación del ERP propone a Roque Dalton como una figura heroica de los burocratas intelectuales y no del pueblo: "Han caído muchos que pesan y valen 100 veces más que lo que valía Dalton sólo que el Dalton poeta y escritor hizo su vida donde la publicidad y el culto al individualismo donde es norma, y hoy muerto, han acudido a condenar a los "asesinos" de tan precario poeta, escritor, simpático y cordial amigo" (37).       



Wednesday, June 12, 2013

Sacrificios humanos contra derechos humanos: El secuestro de Luis Escalante Arce

En línea con la orientación objetiva y no política de mi investigación, estoy leyendo el testimonio de Luis Escalante Arce, un banquero salvadoreño que fue secuestrado en el período antes de la guerra por un grupo de izquierda: Sacrificios humanos contra derechos humanos: Relato del secuestro de un banquero salvadoreño y de otros más (1986).  Voy por la página 70 de 109 páginas y es muy impresionante leer los detalles de un secuestro, una violación de los derechos humanos, de un hombre de derecha.  El libro también incluye las historias de otras personas de derecha que secuestraron durante la guerra y a fines de los 70.  No sé si hubo algún juicio en los casos de violaciones de los derechos humanos de la gente de derecha-me imagino que no, pero es algo que tengo que investigar más.  Este libro me hace preguntar cómo puede haber una "recuperación completa de la memoria histórica", como propone el Presidente Funes, sin incluir estas memorias.  A pesar de que estas violaciones de derecha hayan sido más reconocidas que las de izquierda, ¿No es tan nefasto omitirlas de la memoria histórica que otorga el estado ahora como era que ARENA permitiera los silencios que beneficiaban a la derecha?  ¿Qué valor histórico y catártico puede tener la memoria nacional romantizada, simplificada y masticada donde no entran ni las contradicciones ni las tensiones del pasado?  ¿Si no entramos en los aspectos más complicados del pasado, qué esperanza hay de deshacer los nudos de la memoria?        

Saturday, June 8, 2013

Siete pasos para colaborar con la impunidad



Por Evelyn Galindo-Doucette (*)

Madison, Wisconsin.- Inspirado por la postura del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) de Guatemala frente al juicio a Efraín Ríos Montt.

1) Establezca los parámetros de la conversación. Hable en dicotomías para enmarcar el asunto de reconciliación en términos absolutos de blanco o negro. Plantee los elementos básicos de la paz como si fueran mutuamente excluyentes; la justicia o la paz, la verdad o la justicia, el pasado o el futuro.

2) Nunca se rinda. Enfatice en todo momento que la paz se fundó en principios estables, duraderos y firmes y que no le conviene a nadie revisitar, reexaminar ni reevaluar esos fundamentos. No permita que nadie plantee la reconciliación nacional como un proceso evolutivo de largo plazo; esta lógica es una pendiente resbaladiza.

3) Invoca a lo irrefutable. Siempre es una excelente táctica subrayar lo obvio. Por ejemplo, algo así como que fue un conflicto de más de un bando: la Guerrilla y las Fuerzas Armadas, o que sería difícil esclarecer en un proceso jurídico la responsabilidad por violaciones de los derechos humanos.

4) Rehúsese a ver las cosas como son. Cuando la gente propone que la indignación no se ha desvanecido con el pasar del tiempo y dan ejemplos de países como Uruguay y Chile que iniciaron procesos de justicia mucho después de sus conflictos armados, simplifica y normaliza la violencia en cuestión con un adagio preparado como «no hay que abrir viejas heridas».

5) Respáldese en la relación entre las figuras del colonizador y colonizado. Insista en que los subalternos son seres marginalizados sin agencia propia y que todo el clamor por la justicia es orquestado por entidades nacionales idealistas o extranjeros imperialistas.

6) Asuma un tono moralizante. Hable de sacrificios necesarios que se hacen por la democracia, la institucionalidad judicial y la reconciliación nacional. Insinúe que es una falta de respeto polarizar ideológicamente al país con demandas por justicia.

7) Desentiéndase. En el peor de los casos hágase el despistado y pregunte algo así como: ¿Qué intentarán conseguir estos grupos con todo este montaje?

(*) Columnista de contrACultura.

Monday, May 27, 2013

¿Adiós Abercrombie?


¿Somos clientes «perfectos»? Si no somos jóvenes, distinguidos y guapos, ¿entramos en los planes de la cadena de moda Abercrombie? Una interesante crítica al mundo de las apariencias.

Por Evelyn Galindo-Doucette (*)

Madison, Wisconsin.- Esta semana levantó mucha polémica la revelación que la cadena de moda estadounidense Abercrombie & Fitch solo busca clientes que cuentan con un físico muy concreto. Olvídate de las mujeres con sobrepeso. Para disuadirlas de visitar sus tiendas no venden ropa más grande que la talla 10/M. Tampoco quieren que los mayores de treinta años o las personas no hermosas luzcan su marca; solo buscan clientes jóvenes, guapos y distinguidos. Según el CEO Michael Jeffries, los clientes «menos atractivos» son dañinos para la marca: «¿Que si somos exclusivos?, absolutamente», admitió Jeffries con candor. Como es de esperar, el plan de empresa de A&F ha causado revuelo y sin embargo habría que reflexionar sobre cómo la arrogancia de la firma es lo que hace girar al sistema capitalista.

Ya en 1967 en La sociedad del espectáculo, el teórico crítico Guy Debord nos advierte que los medios de comunicación colaboran con las empresas para fabricar imágenes idealizadas que dominan la vida social. El sujeto moderno se somete a la autoridad del consenso de imágenes que monopolizan el mundo de las apariencias. Cuando vemos el perfil «bello» de Abercrombie hay una interiorización de un ideal externo; el individuo entiende su distancia del ideal como una carencia propia y como una prueba de su inferioridad. Esta invocación de lo que Debord determina «pseudo-necesidades» impulsa la compra de productos de valor abstracto para llenar un vacío emocional. Mientras tanto, las modas y los ideales son efímeros y siguen cambiando para quedarse más allá del alcance y así seguir estimulando el comercio. Según Debord, la economía capitalista depende de la profunda alienación del sujeto actual.

El problema de Michael Jeffries es que ha roto el acuerdo entre el capitalismo y la sociedad de consumo al rechazar a los clientes imperfectos. Jeffries ha creado una grieta en el espectáculo. Si ahora le toca a Abercrombie pasar de moda por los comentarios de Jeffries, ojalá que el ejemplo sirviera para mostrar que el capitalismo es un castillo de arena; una ilusión frágil. Nuestra liberación del teatro de sombras está en dejar de participar en la idealización de las imágenes que nos proyectan los medios de comunicación. Eso de que la gente se de cuenta de que puede alcanzar la paz interna al distanciarse de la sociedad del espectáculo es lo que la estructura del capitalismo de veras no puede tolerar.

(*) Columnista de contrACultura.

Wednesday, May 8, 2013

Roque Dalton: Un asesinato sin resolver


Mientras los testigos oculares se obstinen en un juego semántico de decir las cosas a medias, otro diez de mayo viene y se irá sin que se aclaren los detalles materiales del asesinato de Roque Dalton.




Por Evelyn Galindo-Doucette (*)

El crimen es el espejo de la sociedad.

Raymond Chandler



Madison, Wisconsin-. Mientras los testigos oculares se obstinen en un juego semántico de decir las cosas a medias, otro diez de mayo viene y se irá sin que se aclaren los detalles materiales del asesinato de Roque Dalton. Por el momento lo que abundan son versiones que imaginan las circunstancias de su asesinato. Al respecto, me llamó la atención un comentario de Manlio Argueta reproducido en El asesinato de Roque Dalton. Mapa de un largo silencio de Lauri Garcia Dueñas y Javier Espinosa (2012). Argueta compara el caso de Roque Dalton con una novela detectivesca: “El criminal siempre comete un error…no hay crimen perfecto, el gran error de ellos fue decir que era agente de la CIA”. De inmediato me parece lógico que así se organice la memoria de uno de los más debatidos asesinatos no resueltos de la historia salvadoreña. No obstante, habría que entrar un poco en los fundamentos del género detectivesco para considerar hasta qué punto funciona como un marco narrativo para el asesinato de Roque Dalton.

La novela negra latinoamericana es parte de la tradición detectivesca que empezó en 1841 con el detective C. Auguste Dupin en Murders in the Rue Morgue de Edgar Allan Poe y que continuó Charles Dickens con su detective, Inspector Buckett, en Bleak House, y más adelante, Sir Arthur Conan Doyle con su detective Sherlock Holmes. A pesar de que estas obras del siglo diecinueve funcionan como referentes para la novela negra actual, el género negro latinoamericano se relaciona en forma más directa con el noir norteamericano que aparece por primera vez en obras como Red Harvest (1927), The Maltese Falcon (1930) y The Glass Key (1931) de Dashiell Hammett.

Un rasgo definitivo de la novela negra es que el lector muchas veces sabe desde el principio quién cometió el crimen; no hay duda de “whodunit” como en la novela detectivesca clásica, es decir, ya sabemos quién fue el autor del crimen. En el sentido de tener claro quienes cometieron el crimen, el asesinato de Roque Dalton cuaja con la estructura de la novela negra. Además, consideramos que la novela negra es un género “thriller” porque el crimen y la investigación se juntan y, por lo tanto, el que investiga vive el impacto del crimen. Como símbolo fundamental de la cultura nacional no podemos separar el asesinato de Roque Dalton en 1975 de su carga simbólica en la actualidad. Por esto mismo quizás nunca lleguemos a conocer los detalles del asesinato de Roque Dalton con la precisión desinteresada de C. Auguste Dupin. Con todo, mientras no sepamos con exactitud qué pasó, me parece productivo reflexionar sobre éste y otros marcos narrativos que se utilizan para imaginar el caso icónico.

(*) Columnista ContrACultura

Saturday, April 20, 2013

Boston

Por Evelyn Galindo-Doucette (*)

MADISON, WISCONSIN-Poco después de las explosiones de esta semana en Boston, se tuiteaban las fotos de cuerpos desplomados y de la acera salpicada con sangre y melena.  En la mayoría de estas imágenes, es claro que las víctimas no advierten nuestra presencia.  Como es de esperar, están sumergidas en la inmediatez del momento, en su propia corporalidad, y no se fijan en el mar de espectadores detrás de la cámara del axiomático fotógrafo arrodillado.

Somos un público que clama por ver; unos miran por compasión o miedo, otros, indiferentes al sufrimiento de los demás, miran para satisfacer alguna curiosidad fugaz.  De vez en cuando en las fotos de Boston, nos encontramos con ojos que resisten nuestro deseo de penetrar en la vulnerabilidad del momento.  En una de éstas, una mujer de poncho amarillo se agacha al lado de una víctima; su mirada fija es una armadura que reprende el impulso voyeurístico del espectador.  El caos es marcado.  Hay un nido de personas inclinadas sobre el cuerpo y una lluvia de manos activas que se pierden en el frenesí del instante.  Alguien se ha quitado la camisa y la usa como una venda con la que envuelve la pierna de la herida.

Sin embargo, da no sé qué un veinteañero parado un poco fuera del círculo.  Balancea su IPhone y una botella de agua en una mano y una bolsa atlética en la otra.  Se ve la titilación en su expresión y, en contraste con el alboroto de los demás, sus manos se suspenden en la labor de tomar una foto.  Lo descubrimos en el acto de representar el dolor y la fragilidad de la víctima para nosotros; un público hambriento de imágenes.

(*) Publicado en ContrACultura el 19 de abril 2013

Tuesday, April 16, 2013

Miroslava Rosales y la nueva generación de escritores salvadoreños


“A mí me han preguntado por qué no escribo una poesía más luminosa o más esperanzadora o más juguetona, pero la verdad no creo que eso estaría acorde con mi entorno”, señala la poeta y cuentista Miroslava Rosales.  Nacida en 1985, Rosales forma parte de una generación salvadoreña que cobra conciencia social a partir de la década definida por la firma de los Acuerdos de Paz en 1992.  En su escritura aborda temas sacados de la reserva poética que documenta en su libreta de apuntes; la ciudad, sobre todo el centro de San Salvador, la violencia cotidiana que Rosales nota en las calles y “en las formas de relacionarnos”, y las construcciones culturales de la mujer, el amor y la muerte.  A la vez, la acción de cuentos como Norma Jean (2012), publicados en las revistas españolas GRUNDmagazine, Paperfront Magazine, Norma Jean Magazine; en la mexicana Síncope; en la colombiana Crónica y en la salvadoreña Contracultura, gira alrededor de las relaciones humanas mediadas a través de los espacios y comunidades virtuales.  Así es que en su obra se nota una exploración existencialista de la realidad, del aislamiento y de lo absurdo.

Según la jóven escritora, a pesar de las crisis nacionales, el ámbito literario está viviendo un momento muy esperanzador y sano de intercambio.  “La poesía se ha convertido en una zona de denuncia, gozo, consuelo, más allá de un partido. Está dando cuenta de nuestras realidades, no desde un discurso totalizante ni desde una estética programática.”  Entre los referentes nacionales de Miroslava Rosales están Jorge Galán, Roxana Méndez, Horacio Castellanos Moya, Mauricio Orellana Suárez, Miguel Huezo Mixco, Jacinta Escudos y Manlio Argueta.  Por otra parte, su escritura también se alimenta del trabajo y visión de un “circuito artístico” de escritores e intelectuales emergentes: Vladimir Amaya, Rebeca Henríquez, Elena Salamanca, Mario Zetino, Laurí García Dueñas y Ana Escoto.  Actualmente, el primer poemario de Miroslava Rosales, Las descargas eléctricas del corazón (2013) está en el proceso de publicación.


ENTREVISTA CON LA ESCRITORA MIROSLAVA ROSALES:

¿Cuál ha sido su formación como escritora y poeta? (sus maestros y referentes)

Me formé en las aulas de la Universidad de El Salvador. Allí conocí a personas que de una u otra forma me alentaron a asumir la literatura como un proyecto de vida; entre ellas, Pablo Benítez, y luego Jorge Galán, ya en la Dirección de Publicaciones e Impresos. No puedo dejar de agradecer, por el interés y la fe que mostraron desde un inicio en mi trabajo literario, a la académica Tania Pleitez Vela, radicada en Barcelona, y al escritor Manlio Argueta. Asimismo, al crítico peruano Carlos Morales Falcón, con quien he mantenido una comunicación constante, basada en la confianza en sus juicios estéticos y su humanismo.

Las influencias han ido cambiando, con los años y las experiencias acumuladas, así como las búsquedas estéticas. Aquello que en la adolescencia nos sorprendía, pues ahora ya no es tanto (en ciertos casos). Hay autores que persisten como maestros indudablemente, entre ellos Dostoievski, Mann, Hesse, Joyce, Cortázar, Poe, Mansfield, Capote. Roberto Bolaño se ha incorporado recientemente a mis pilares, sobre todo porque es una literatura muy vivencial. En el caso de la poesía, la generación del 27, en especial Alberti y Aleixandre, así como Leopoldo María Panero, por ser una poesía descarnada, maldita, radical. Un caso atípico en la tradición española; Octavio Paz, cuyo trabajo en el ensayo me parece monumental y de una agudeza poco común; César Vallejo y Jorge Eduardo Eielson, dos peruanos que realmente admiro; Blake, T.S. Eliot, Pound, Ginsberg, Plath, Lee Masters, Szymborska y Kavafis.

¿Qué cuentos o poemas ha publicado y en qué espacios ha publicado?  

He publicado poesía en las revistas mexicanas Palabras Malditas, Cuadrivio, Periódico de Poesía, La Hoja de Arena, Rojo Siena; en las españolas La comunidad inconfesable, Ariadna-RC, Paperfront Magazine, Excodra, Kokoro; en la nicaragüense 400 elefantes, y en las salvadoreñas ARS, Cultura y Contracultura.

Mis cuentos han aparecido en las revistas españolas GRUNDmagazine, Paperfront Magazine, Norma Jean Magazine; la mexicana Síncope; la colombiana Corónica y la salvadoreña Contracultura.

¿Cuál es su proceso de escritura? (Su método de escribir, el surgimiento de las ideas, las principales dificultades y el modo de corregir y revisar textos)

Siempre cargo una libreta de apuntes, que me sirve, como diría Maiakovski, como reserva poética. Camino mucho, sobre todo en el centro de San Salvador, porque allí es donde encuentro la poesía, la génesis de mi proceso de escritura. A veces voy con mi cámara fotográfica como una forma también de exploración de nuevos espacios. Es muy estimulante. Aunque estas incursiones admito prefiero hacerlas sola.

Ocupo el fin de semana o las pocas tardes libres durante la semana para escribir, puesto que mis trabajos no me permiten dedicarme a tiempo completo a la literatura. Es un problema que vivimos la mayoría, y quizás sea esa la mayor dificultad. Las noches me sirven para corregir o leer. Prefiero dejar mis textos en pausa, para luego volver a ellos.

Tengo una habitación propia con buena ventilación e iluminación natural, donde está mi computadora de escritorio y mis libros. Allí paso la mayor parte del tiempo. Suelo poner incienso y escuchar jazz en los intermedios. Solo puedo escribir y corregir en el silencio. Esto es muy importante. El menor ruido me exaspera fácilmente.

¿Qué opinión tiene de la poesía y cuento salvadoreño actual?

Creo que la poesía está viviendo un momento muy esperanzador, un momento de buena salud, a pesar de las crisis, el desencanto de nuestros países. La poesía se ha convertido en una zona de denuncia, gozo, consuelo, más allá de un partido. Está dando cuenta de nuestras realidades, no desde un discurso totalizante ni desde una estética programática. Es gratificante saber que hay mucho trabajo que se está valorando más allá de nuestras fronteras, como por ejemplo el de Jorge Galán, Roxana Méndez, Horacio Castellanos Moya, Mauricio Orellana Suárez, Miguel Huezo Mixco, Jacinta Escudos. Hay intercambio, y mucho deseo por hacer de la vida un poema, por apostarle a esto que es de lo más incierto y contradictorio.

No puedo dejar de mencionar el trabajo de las jóvenes escritoras residentes en el exterior como Lauri García Dueñas, Ana Escoto, que siempre mantienen un vínculo con el país. Así como tampoco el realizado aquí, con mucha perseverancia y altura, por Vladimir Amaya, Rebeca Henríquez, Elena Salamanca, Mario Zetino. Es decir, a pesar de que tenemos un circuito artístico muy débil se sigue creyendo en la literatura como forma de vida, como un estar en el mundo.

Es de señalar el surgimiento de editoriales independientes que están haciendo una labor de hormigas: Índole Editores, Equizzero, La Cabuda Cartonera Editorial, Zeugma Editores. Todo con el fin de dar nuestras propuestas.

¿Cuáles son sus autores o poetas predilectos y qué efecto tienen estos en su propia escritura?  ¿Qué vínculo hay entre su obra y la de otros autores y poetas?

No podría decir que hay una influencia directa de un solo autor. Más bien soy una constelación, y cada autor que me ha conmocionado es parte de ella. Por ejemplo, Leopoldo María Panero me sacude con cada poema, y como diría Huidobro «Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía».

¿Forma parte Ud. de una generación o comunidad literaria?

Entré al taller literario El Perro Muerto en el 2008, y desde entonces hemos tenido un trabajo constante, una apuesta de vida por la literatura. Cada uno con sus particularidades, su visión de mundo, pues no queríamos convertirnos en una fábrica de hacer versos.

Mi compañero de taller Vladimir Amaya ya ha publicado dos antologías relevantes de poesía salvadoreña (¡y esto sin ninguna ayuda gubernamental!): Una madrugada del siglo XXI, que recoge 34 autores de lo que sería la joven poesía, convirtiéndose así en una instantánea de lo producido en el país hasta el 2010. Luego, vino Perdidos y delirantes. 34 poetas salvadoreños. 34 olvidados. Una investigación que le significó muchos años en solitario.

El año pasado como taller se publicó la antología Las perlas de la mañana siguiente, como un escaparate de lo que al interior se venía trabajando desde su fundación en el 2007, en las aulas de Letras de la Universidad de El Salvador.

Desde febrero de este año mantuve con Vladimir un taller de poesía, con ayuda del Centro Cultural de España. Fue una experiencia muy rica, pues nos dimos cuenta de cómo los más chicos (de los 14 a los 21 años) están mirando el mundo, la ciudad. La literatura sigue teniendo adeptos con mucho entusiasmo, y eso es de celebrar. No sabemos cuántos de los que participaron continuarán, pero lo que sí constatamos es que hay mucho material poético.

¿Qué temáticas aborda en su obra?

Los principales temas son la deconstrucción del amor. He tratado de desmitificarlo, de abordarlo no con ingenuidad, sino más bien revelar las fisuras en torno a este concepto, que es tan relevante en  la construcción cultural de la mujer, ya que la sociedad nos dictamina que se debe dejar todo por amor, pero esto sin duda tiene graves consecuencias para los proyectos de vida; asimismo, la muerte, lo que eso significa para nosotros. Un día un amigo me contaba que a las seis de la mañana, afuera de su casa, dos vigilantes conversaban sobre el tipo de arma que preferirían que utilizaran para su muerte, y eso le pareció tan descabellado, pero en un contexto como el nuestro es usual que hablemos de ello con mucha naturalidad y hasta indiferencia; la violencia, pero no desde una forma evidente o panfletaria. Busco sus manifestaciones en los actos cotidianos, en las calles, sobre todo las del centro de San Salvador, en las zonas marginales o en las formas de relacionarnos.

¿Qué impacto tiene el contexto social actual de  El Salvador en su obra?

Primero, el escenario. La ciudad, en ese sentido, no se vuelve en signo del progreso, sino de la barbarie. Somos habitantes de uno de los países más violentos, y eso se muestra en nuestra desconfianza permanente, siempre nos sentimos perseguidos, acosados. A mí me han preguntado por qué no escribo una poesía más luminosa o más esperanzadora o más juguetona, pero la verdad no creo que eso estaría acorde con mi entorno, con mi historia personal (la cual ha estado marcada por el adiós). Esos elementos te van configurando, y me hacen recordar unos versos de Hesse: «Parece que lo hermoso, que lo amable/ tienda a la destrucción,/ tan cerca siempre de la muerte».

¿De alguna manera la violencia política y social de los años ´80 tuvo repercusiones en su obra? 

No creo que sea de manera evidente. Pero sí reconozco que la violencia de hoy tiene sus vasos comunicantes con ese pasado reciente, y que persisten en nuestro país las heridas de la guerra, porque no hemos tenido tiempo para el duelo. Nuestros muertos se siguen acumulando, y en cantidades desbordantes. No es de extrañar que ante una realidad tan asfixiante como la nuestra las personas sigan emigrando, aun cuando saben los riesgos de la travesía. De ahí que El Salvador me recuerde al grabado Campo de batalla de Kollwitz.

¿Considera Ud. que su escritura tiene un carácter colectivista o intimista?

Considero que el yo poético es muy deslizable. Puedo pasar del mundo interior al exterior, pues al fin y al cabo lo que trato de hacer con mi trabajo es entender el mundo; afrontar mis demonios, esos habitantes que persisten, y la realidad.

Comente por favor la tecnología, Facebook y las redes sociales en su obra:

Pues son herramientas que han venido a demostrarnos que el hombre contemporáneo se siente demasiado solo, que es incapaz de ver su entorno, de adentrarse a su corazón, pues eso lo enfrenta consigo mismo, con sus demonios, con sus miedos, con sus fantasías más remotas, con ese niño abandonado y asustado que ha tratado de aniquilar. Esa contradicción la he tratado de explorar en algunos cuentos, sobre todo porque me parece triste cómo se nos puede ir la vida en esas dinámicas por no querer afrontar el aquí y ahora, esta realidad.

* Entrevista 16 de abril 2013 

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